El cielo no lloraba -gracias a Dios- de emoción al recibir la mirada del Señor Humilde en su Coronación de Espinas una tarde más de Lunes Santo. En su lugar, bañaba con rayos de sol la maravillosa obra culmen del sevillano Francisco Buiza que regaló a Córdoba el placer de poder contar entre sus figuras cristíferas, con el Señor de San Antonio de Padua.
Como decimos, es Lunes Santo, y eso es sinónimo de muchedumbre agolpándose en el entorno de Chinales donde la Cofradía de la Merced inicia su estación de penitencia rumbo a la Catedral. Aparece la obra maestra de Antonio Martin con figuras de Romero Zafra que de manera exquisita flanquean las esquinas y laterales del canasto. Suena el himno y el misterio camina de frente. El exorno floral novedoso y la clámide que porta el Señor, se combinan a la perfección. Suena «Humillado» a los sones de Coronación de Espinas que se consagra un año más como una de las bandas punteras en tierras andaluzas. Un conjunto perfecto que muchos haríamos avanzar con el único toque que le falta al misterio para sin lugar a dudas, el misterio de Coronación fuese un referente no sólo en nuestra ciudad.
Tras el misterio, el otro estreno esperado de la Cofradía. El respiradero frontal que viene a marcar otra época histórica en la Hermandad de la Merced que se vuelca con su madre que al mando de Pepe Fernández hace las delicias de los que están deseando aplaudir el paso del palio. Lo hacen cuando la marcha «Reina de la Mereced» rompe dejando atrás el enclave que pocas horas después, albergará a los que despiden a los titulares de la Cofradía de su barrio.
[youtube https://www.youtube.com/watch?v=Njdn257l3iI]





