A pulso aliviao, Opinión, Portada, Sevilla

La Pastora de Padre Pío cambia de ciclo

Las hermandades, fluyentes como ríos e intermitentes como gotas de lluvia, pasan por etapas distintas y evolucionan como la propia vida y la naturaleza.

Hay ocasiones en que las corporaciones se encuentran vivas y enérgicas, con actos y proyectos que marcan el camino directo a su futuro; y otras, por el contrario, en un compás de pausa y menor actividad.

Eso es, precisamente, el momento en el que vivía la Pastora de Padre Pío. Y se describe en pasado porque el letargo y adormecimiento que podía planear en la hermandad, ha llegado a su fin.

La priostía de la corporación, comandada por Paco Pardo, ha precisado a Gente de Paz su firme intención de dar un impulso patrimonial y artístico a la corporación, para revitalizarla y realzar aún más los cultos internos y sobre todo externos de la Divina Pastora.

En ese empujón está previsto como uno de los grandes estrenos de los próximos años un nuevo paso para la Divina Pastora, desconociéndose aún el posible diseño o los autores del mismo, que la propia corporación ha de decidir todavía.

Ciertamente se han vivido momentos complicados en estos dos años con la pandemia sanitaria y la consecuente crisis económica, los cuales han afectado a nuestras hermandades.

Y ello sumado a ese hastío que pueden vivir las corporaciones en un momento determinado por diferentes razones, provocan a veces un bajón considerable en su existencia y rutina.

Pero todo tiene su momento de resurgimiento, y en ese momento se halla la Pastora, floreciendo como el jardín de flores que la perfuma en su salida de cada año.

Será por tanto muy pronto cuando puedan conocerse más datos de este avance patrimonial, que sorprenderá e ilusionará tanto a hermanos y devotos como a los propios cofrades de Sevilla.

La Pastora de Padre Pío marca un horizonte nuevo en el que fructificarán muchos frutos gracias al esfuerzo de la hermandad por mejorar sus piezas de patrimonio.