La Paz recupera a la saga Muñoz para el paso de palio

La junta de gobierno de la hermandad de la Paz y Esperanza ha convocado este sábado a sus costaleros del paso de palio de cara a un año trascendental, marcado una vez, por el relevo al frente de la cuadrilla que tiene sus hombros la responsabilidad de llevar, camino de la Santa Iglesia Catedral a Nuestra Señora de la Paz y Esperanza. Tras la no continuidad de Antonio Morales, confirmada el pasado mes de junio, las personas que se harán cargo del llamador de la Reina de Capuchinos conformarán un equipo encabezado precisamente por Alfonso Morales Amate, quien, ha formado tándem con Antonio Morales los dos años previos, que ejercerá ahora como máximo responsable.

Morales Amate afrontará el reto con la difícil tarea de lograr alcanzar la estabilidad en una cuadrilla instalada en el desasosiego derivado de la incertidumbre que genera tanto cambio, desde que Rafael Muñoz fuese destituido de su cargo. Una tarea que estará supervisada por el capataz general de la cofradía, Vicente Mengual, auténtico responsable de la gestión desde la salida de Muñoz, que deberá marcar las pautas dentro de las cuales Amate desarrollará su labor. Sin embargo, el foco del interés de la igualá que ha tenido lugar esta mañana en los locales anexos al convento capuchino, no estaba tanto en la persona que, siempre a las órdenes de Vicente Mengual, capataz general de la cofradía, fue nombrado hace meses como máximo responsable de la cuadrilla, sino de las nuevas personas que lo acompañarán en esta tarea. Nombres que se han confirmado, además de certificar, tal y como anunciamos el pasado martes, que la saya de la Virgen está de nuevo en marcha y todo apunta a que será estrenada la próxima primavera.

A los nombres de Antonio Arjona y Jose Emiliano Hermoso, quienes ya formaban parte del equipo de Antonio Morales el pasado Miercoles Santo, se unen los de dos hombres cuyos apellidos se hallan íntimamente ligados a la historia de la cofradía capuchina, Manuel Ceular, hijo de Manuel Ceular, un histórico de la hermandad y el de Luís Muñoz Cruz, una incorporación extremadamente simbólica, en la medida en que supone recuperar parte de la historia de la cofradía. No en vano, Luís pertenece a la mítica saga Muñoz, siendo hermano de Rafael Muñoz Cruz e hijo de Rafael Muñoz Serrano, dos nombres que forman parte indisoluble de la memoria colectiva de los cofrades de la Paz. De este modo la hermandad de la Paz vuelve a recuperar parte de la historia latente a orillas del altar itinerante de la Reina de Capuchinos.