El hermano mayor de la Paz y Esperanza, Julio Mifsut, se ha dirigido a sus hermanos en una misiva en la que comunica, «una vez pasado el tiempo suficiente para hacer una evaluación preliminar del Miércoles Santo», que «gracias a una labor contundente, rápida y eficaz del equipo de priostía y mayordomía, apoyados tanto por el imaginero Antonio Bernal y su hija, Carmen, graduada en Bellas Artes y en el Grado de Conservación y Restauración, como por el vestidor de ambas imágenes, Juan Jiménez», que «tanto Nuestros Titulares como las figuras secundarias de nuestro paso de misterio no han sufrido ningún daño digno de mención». El hermano mayor añade que «los enseres de ambos pasos y de los diferentes cuerpos del guión se encuentran prácticamente secos e igualmente sin ningún daño».
Esta mañana, tanto Antonio Bernal como Juan Jiménez han estado evaluando de nuevo, de forma satisfactoria las imágenes, pasos, manto, etc. y no han encontrado ningún daño por lo que en ese sentido el hermano hermano ha querido transmitir un mensaje de tranquilidad. «Como es natural, hemos preferido no abrir al público las naves donde se encuentran los pasos, al objeto de continuar el trabajo de secado de todos los enseres», como es tradicional cada Semana Santa, subraya Mifsut.
Cabe recordar que el mismo Miércoles Santo, con una celeridad digna de elogio, el imaginero Antonio Bernal Redondo, acompañado de su hija Carmen, inspeccionó las imágenes de Nuestra Señora de la Paz y Esperanza -que ni siquiera se mojó, gracias a las protecciones para las petaladas que lleva el techo de palio- y Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia, asi como las figuras que componen el impresionante misterio del Rey de Capuchinos, descartando daño alguno en los Titulares de la Hermandad del Santo Ángel, según la información a la que ha tenido acceso Gente de Paz.
Todo ello gracias a una pátina que Bernal imprime a las imágenes que realiza y a las que restaura -cabe recordar que tanto el Señor como su Madre han pasado por sus manos en los últimos años – que permite que las tallas queden protegidas de contratiempos como el sufrido este Miércoles Santo. No obstante, cabe suponer que no es descartable que se realice un examen más exhaustivo a las figuras del misterio en aras de confirmar la inexistencia de daños y para someterlas al mismo tratamiento mencionado.
Respecto a las vestimentas, fueron retiradas de las imágenes para que la humedad no afectase a las tallas y se procedió a secar inmediatamente el ajuar y el resto del patrimonio textil de la cofradía con el objetivo de que todo quedase en perfectas condiciones y no se produjese secuela alguna. Una reacción inmediata y diligente que ha permitido minimizar cualquier efecto de la lluvia y salvaguardar la integridad de todo el patrimonio de la hermandad.





