La imagen de nuestra Señora de la Paz y Esperanza ya se encuentra en su capilla de la parroquia de San Pedro de Nueva Carteya. Finalizada la estación penitencial en la que, como cada Martes Santo, la Virgen de la Paz recorre las calles de Nueva Carteya y con motivo de la celebración de la Pascua de Resurrección, la imagen ha sido cambiada de terno, estrenando para la ocasión varias piezas.
Así, la dolorosa estrena una diadema donada por la Familia Muñoz Gómez y realizada en Orfebrería Castilleja, una toca de sobremanto de tul bordado en oro y un cíngulo hebraico de Reina en tonos marfiles oro y violetas, ambos donados por la Familia Jiménez González, y un aderezo de flores artificiales donado por Juan Jiménez González.
Se da circunstancia de que, precisamente el mismo día en el que se cumple un año desde que la Virgen abandonara el templo camino de la capital cordobesa para ser sometida a una restauración, la bellísima dolorosa ha sido colocada de nuevo en su camarín para la veneración de los fieles tras un final feliz toda vez que el resultado de su restauración ha resultado todo un éxito.





