La polémica del Lunes Santo en Jerez: una jornada marcada por la tensión, que puede traer cola

El Lunes Santo de 2025 en Jerez de la Frontera se recordará no solo por las inclemencias meteorológicas, sino también por las decisiones controvertidas que marcaron la jornada. La lluvia, que irrumpió con fuerza alrededor de las 22:30 h., afectó de lleno a las cofradías de la ciudad, aunque la polémica se centró especialmente en la Hermandad de la Sagrada Cena y la cadena de decisiones que involucraron a la Hermandad de la Paz de Fátima. Una polémica que se ha ido multiplicando en las últimas horas, hasta el punto de que hay voces que han exigido responsabilidades por lo ocurrido, incluidas la dimisión del hermano mayor de la Cena e incluso la del Presidente del Consejo de hermandades. O la intervención del obispado, en forma de «sanción ejemplar».

La decisión anticipada de la Cena

La jornada comenzó sin contratiempos, pero la incertidumbre sobre las condiciones meteorológicas se fue incrementando conforme avanzaba la tarde. A pesar de las previsiones que apuntaban a la posibilidad de lluvias, las cofradías salieron a la calle en un ambiente de optimismo. Sin embargo, la Hermandad de la Sagrada Cena sorprendió a todos cuando, poco después de las 18:00 h., anunció su decisión de suspender la estación de penitencia y regresar a su templo, sin esperar a la reunión oficial de la Mesa de Coordinación del Consejo de Hermandades.

Fuentes cercanas al Consejo de la Unión de Hermandades confirmaron que la decisión de la Sagrada Cena fue tomada horas antes de su salida procesional. Para muchos, esta actitud fue una falta de coordinación y un quebrantamiento del protocolo establecido para situaciones meteorológicas inciertas. De hecho, la cofradía comunicó su decisión sin esperar al visto bueno del órgano coordinador, lo que generó una serie de críticas dentro del entorno cofrade.

La Paz de Fátima: la cofradía más afectada

El impacto de la suspensión de la Sagrada Cena se dejó sentir en la Hermandad de la Paz de Fátima. La cofradía de la Constancia, que había realizado su estación de penitencia en la Catedral, se encontraba avanzando por la calle Tornería cuando fue sorprendida por la lluvia. Fue en este momento cuando la decisión de la Cena de no seguir adelante con su recorrido afectó gravemente a la Paz de Fátima. Mientras la Sagrada Cena realizaba su vuelta por la Alameda del Banco, con pasos lentos y recreándose en la calle, la Paz de Fátima se encontró detenida en Tornería, donde la lluvia comenzó a caer con fuerza.

Los fieles y cofrades presentes en la zona no ocultaron su malestar. Muchos consideraron que el parón innecesario de la Cena afectó la marcha de la Paz de Fátima, que, al igual que otras hermandades, había recortado su itinerario debido a la inminencia de la tormenta. En redes sociales, el tema se convirtió en un debate recurrente, donde se cuestionaba la falta de responsabilidad y el daño que una decisión tomada de forma unilateral podría causar a otras corporaciones.

En palabras de un cofrade que prefirió mantener el anonimato, «no entendemos por qué la Sagrada Cena decidió suspender tan temprano, y sobre todo, ¿por qué tuvieron que recrearse en Tornería, cuando el resto de las hermandades estaban saliendo con paso firme?».

El ‘milagro’ de la Viga

Mientras tanto, la Hermandad de la Viga, aunque también afectada por la lluvia, logró sortear la tormenta gracias a una planificación meticulosa. El equipo de la cofradía había monitorizado las condiciones meteorológicas en tiempo real a través de radar y tecnología especializada, lo que les permitió tomar decisiones rápidas y adecuadas. A medida que se acercaba la tormenta, la Viga recortó su itinerario y se resguardó a tiempo en su templo, logrando evitar que la lluvia mojara sus pasos.

Javier Romero, fotógrafo y experto en meteorología, comentó que la vuelta de la cofradía fue «monitorizada al milímetro», y que la cofradía logró ajustar su recorrido para llegar a tiempo sin incidentes graves. Así, el Cristo de la Viga y la Virgen del Socorro fueron dos de las imágenes que más sorprendieron por su capacidad de sortear los elementos, recibiendo la admiración de los presentes.

Otras hermandades: decisiones dispares

La jornada del Lunes Santo fue una de decisiones dispares. La Hermandad de la Sed se recogió media hora antes de lo previsto, sin alterar su recorrido, y logró evitar la lluvia sin mayores inconvenientes. Por su parte, la Candelaria se resguardó en la Catedral, y aunque intentó regresar a su sede de la Plaza de la Plata, finalmente decidió permanecer en la Seo hasta el Domingo de Resurrección.

Por otro lado, la Hermandad del Amor y Sacrificio suspendió su estación de penitencia al llegar a la Plaza Arenal, recortando su itinerario y regresando rápidamente a su parroquia de Madre de Dios. Esta decisión fue tomada por prudencia, ante el riesgo de que la lluvia afectara el paso de los titulares.

El Lunes Santo de 2025 en Jerez ha quedado marcado por la tensión entre las hermandades, la falta de coordinación y las decisiones precipitadas. La polémica surgida alrededor de la Sagrada Cena y su actuación anticipada dejó en evidencia la necesidad de un protocolo más claro y de mayor comunicación entre las cofradías y el Consejo de la Unión de Hermandades.

Además, el malestar expresado por la Paz de Fátima, la cofradía más damnificada por los retrasos, subraya la importancia de establecer un marco de actuación que priorice el bienestar de las hermandades y el respeto por el trabajo de todas las corporaciones. La Semana Santa es una celebración que va más allá de lo religioso, es también un ejercicio de comunidad, organización y respeto mutuo.

Mientras tanto, la lluvia hizo acto de presencia, dejando en la memoria de todos una jornada marcada no solo por el agua, sino por las decisiones que, en algunos casos, empañaron la solemnidad de este Lunes Santo en Jerez.