La primera chicotá de la cuadrilla de la Virgen de la Salud

La cuadrilla de la Virgen de la Salud ha echado a andar rumbo al camino del éxito garantizado de los capataces de la cuadrilla única de la cofradía, Jesús López Mata, que en la noche de este martes prestaba su apoyo y sabiduría al capataz titular de la cuadrilla del palio de la Divina Enfermera, Francisco Carbonero. Ni siquiera el frío de la noche de enero, acrecentado por la peculiar geografía que rodea al popular barrio del Naranjo, fue capaz de atemperar la ilusión reinante, creciente a medida que las jornadas se descuentan camino del próximo Martes Santo.

Una primera toma de contacto, una metafórica primera chicotá, materializada en un primer e histórico ensayo en la que la gente se mostró absolutamente enchufada, en palabras de Carbonero, y en el que se percibieron magníficas sensaciones a caballo entre la responsabilidad asumida por todos y la consciencia de tener la oportunidad única de ser partícipes de la historia colectiva de la hermandad de la Agonía y de la Semana Santa de Córdoba.
58 costaleros llamados para la gloria, dos cuadrillas completas de elegidos para ser los pies de la virgen de la Salud, con la mirada puesta en un horizonte mágico en el que nada, absolutamente nada, será capaz de nublar la plasmación del sueño cumplido que para estos cirineos de la gloria supone formar parte de este anhelo colectivo, que lleva décadas latente, y que por fin ha llegado el momento de convertir en realidad. La cuadrilla de la Salud ha dado su primera chicotá… ha llegado el momento de que los deseos, atraviesen la frontera que separa lo soñado de lo vivido.