Sevilla, ⭐ Portada

La Quinta Angustia volverá a llevar banda de música

Hace ya casi un año que el hermano mayor de la Quinta Angustia, José Soto Mediero, abrió un un interesante debate inscrito desde hace años en el seno de la hermandad, la posible recuperación del acompañamiento musical para el paso de misterio de la cofradía. Soto recordaba que el paso fue acompañado de banda de música durante muchísimos años hasta el año 1904 en que lo hizo por última vez acompañado por la Banda del Regimiento Soria 9. Un debate que ha llegado a un resultado en positivo toda vez que el cabildo general de hermanos celebrado en la corporación hispalense este jueves ha sido el lugar elegido para desvelar que el paso recuperará la música en los sones de la Banda de Música del Nuestra Señora del Carmen de Villalba del Alcor. Ello en base a la decisión de la junta de gobierno de la corporación y el apoyo mayoritario -187 votos a favor frente a 47 en contra- de los hermanos reunidos en la asamblea.

“Como muchos sabréis – explicaba el hermano mayor – los años siguientes tuvo que procesionar sin música al no poder la Hermandad permitirse su elevado coste por estar económicamente dedicada de lleno a abonar las nuevas andas procesionales y las obras en la capilla que se realizaron años antes. Fueron años duros que forzaron a la Hermandad, que en aquel momento contaba con menos de cien hermanos, a la toma de decisiones importantes como fue dejar de procesionar con el misterio alegórico del Dulce Nombre de Jesús.

La capilla musical como la conocemos ahora con el acompañamiento de sochantres no procesionó hasta el año 1962, habiendo lagunas de años en que la Hermandad no llevaba ningún tipo de acompañamiento musical. Buena prueba de ello – prosigue -, es que siendo la marcha Quinta Angustia de Font y Marimont del año 1891, entregada a la hermandad en 1895, no es hasta el año 1973 cuando se estrena la primera obra para la capilla musical titulada “La Virgen llora” escrita por el compositor Enrique García Silva”.

Evidentemente y ante la reiteración en Cabildo General, -concluía por aquel entonces- foro apropiado para tratar estos temas, la Junta de Gobierno en atención a los argumentos esgrimidos en tales peticiones procederá al estudio y valoración de dichas peticiones, viendo las distintas opciones que pudieran existir de manera que los hermanos puedan finalmente decidir si es conveniente algún cambio”. Un cambio que ya es realidad, eso sí, no de forma continuada ya que los sones de la banda de plantilla completa se alternarán con la música de capilla en determinadas partes de recorrido. 

Los hermanos aprueban la restauración del Cristo del Descendimiento

No ha sido la única noticia de trascendencia emanada de el cabildo extraordinario toda vez que los hermanos de la corporación han aprobado además la restauración del Cristo del Descendimiento. Una intervención que se acometerá en la segunda mitad del año 2020 y será afrontada por Esperanza Fernández Carreño quien ya interviniera a la Virgen hace siete años. La intervención prevista estará encaminada fijar la policromía realizar una limpieza superficial de la imagen.

La figura del Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo está atribuida con total seguridad al escultor Pedro Roldán, quien debió de realizarla hacia 1659, año en que el mismo artista estaba trabajando para la decoración escultórica del paso de la hermandad.

Es una imagen de excepcional talla y calidad artística, de 164 centímetros de altura. Tiene grandes similitudes con otras obras de Roldán como son los Cristos de los retablos del Sagrario y la Caridad. Su composición es asimétrica en todas sus partes y presenta grandes efectos plásticos, sobretodo en la tremenda contorsión de la zona abdominal. 

Su rostro se desploma hacia la derecha con serena hermosura, enmarcado por un mechón de pelo que cae en paralelo de su antebrazo, marcando ambos la línea descendente del cuerpo. Es el centro neurálgico del misterio, y por tanto foco de todas las miradas. 

La flexión de las piernas es debida a la rigidez cadavérica que se empieza a hacer patente en el cuerpo tras la muerte, lo que verifica el realismo con que fue realizada la talla. Su pierna izquierda se monta por encima de la derecha, asegurándonos que en dicha posición debió permanecer en la Cruz. La postura de todas sus extremidades es la misma que tiene el Cristo del Descendimiento de Pedro de Campaña, maravillosa pintura sobre tabla de 1548 conservada actualmente en la sacristía mayor de la Catedral de Sevilla y que bien pudo apreciar Pedro Roldán cuando se ubicaba en la antigua parroquial de Santa Cruz.

No sabemos quién policromó la imagen, pero debió tener un profundo conocimiento del estudio científico del cuerpo humano debido a las hipóstasis que aparecen en las piernas como consecuencia de haber muerto en posición vertical. 

Juan Delgado Roig señala que “en el Cristo del Descendimiento, de la Hermandad de la Quinta Angustia, se puede estudiar la existencia de manchas hipostáticas, en la cara externa de las pantorrillas y cara dorsal de los pies”. Igualmente, nos señala “livideces cadavéricas en las piernas y cara dorsal de los pies. En el antebrazo izquierdo puede apreciarse una gran mancha acardenalada, representación de una equimosis”.

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup

Color de fondo
Redimensionar imagen