Casi todos los cofrades conocen cual es la dolorosa, el cristo, la cofradía o el paso más antigua de la Semana Santa de Sevilla. Pero cuando llegamos al campo del ajuar muy pocos saben la antigüedad y los autores de estos enseres. Por ejemplo ¿cuál es la saya más antigua de la Semana Santa de Sevilla? La respuesta es la de salida de la Virgen del Buen Fin, dolorosa de la Hermandad de la Lanzada.
Esta joya fue confeccionada por Concepción León en 1852. Se alquiló a una cofradía de Utrera en 1856, y cuando entró como Mayordomo el escultor Manuel Gutiérrez Reyes Cano, se planteó un requerimiento judicial y pudo recuperar la misma. En 1873 tuvo su primera transformación cuando se pasó el bordado del terciopelo negro primitivo a un terciopelo azul oscuro.
El taller de bordados de Sobrinos de Elena Caro procedió a restaurar esta pieza de la dolorosa de la Plaza de San Martín en junio de 2009. En este trabajo los restauradores detectaron que determinadas piezas con el oro levantado tras perder el hijo de sujeción. El taller pasó las piezas a nuevo soporte, además de limpiarlas y restaurar las que se encuentren en peor estado. Otros cometidos que se llevaron a cabo fue reposición de materiales perdidos como la hojilla rizada y los adornos de chapa dorada y la sustitución del perfilado de briscado que tenía por otro que se ha integrado más a la obra.
La saya presenta una gran exuberancia decorativa siendo rematada en su parte superior por tres flores. El programa iconográfico se concibe como una exaltación mariana mediante la utilización de margaritas, flores de lis, cardos, rosas y rosas de pasión, en alusión a las virtudes marianas.





