Linares ha vuelto a ser uno de los polos tractores de la atención turística en la provincia de Jaén. Con el eslogan, «Linares, un destino por descubrir», la amplia oferta turística ha vuelto a poner en valor a la ciudad de las minas, que este año vuelve a integrar la Semana Santa entre sus mejores cartas de presentación.
Fue en el día de ayer, cuando el cartel oficial de la Semana de Pasión linarense de 2024 vio la luz en FITUR. Una instantánea de Manuel Martínez Olmedo plasma una obra que muestra la luz de la candelería prendida del inmaculado paso de palio de Nuestra Señora de la Paz, titular de la Cofradía de la Santa Cena, ascendiendo por una de las cuestas más impresionantes de la ciudad.

Así pues, durante el acto de presentación asistido por la alcaldesa de la ciudad, Auxiliadora del Olmo, el presidente de la Agrupación de Hermandades, Juan Francisco Cuevas, el vice presidente de la misma, Manuel Martínez Olmedo, el concejal de turismo, Enrique Mendoza y el reconocido artista linarense, Miguel Ángel Belinchón «Belin» se ha puesto en valor la presencia de una ciudad tan importante. «Nuestra labor es proyectar la imagen de la ciudad hacia el exterior y abrir las puertas de Linares al mundo; ser un gran escaparate. Invitamos a todos a conocer, sentir y vivir Linares porque es todo un destino por descubrir», han sido las palabras de Del Olmo a las que se han unido las del presidente de la entidad agrupacional de hermandades quien ha invitado «a sumergirse en experiencias en nuestra Semana Santa. Es recomendable explorar cada calle, cada plaza, donde se respira la esencia de esta festividad. No se pueden perder la ocasión de disfrutar de su gente y hospitalidad, todo lo que, en esas fechas, es digno de sentir y saborear».
La Semana Santa de Linares posee un fuerte valor histórico y patrimonial que se traduce en imágenes, pasos e insignias de los mejores artistas del pasado siglo. Desde Víctor de los Ríos hasta Luis Álvarez Duarte, pasando por Eduardo Espinosa Cuadros, Francisco Palma Burgos, Juan Martínez Cerrillo, Álvaro Abril y muchos más, recibe influencias de los cuatro puntos cardinales de Andalucía y del resto de España, manteniendo arraigadas costumbres originarias, como las de las Bandas de Cabecera y los trompeteros, que nadan en sintonía con el resto de activos de la Semana de Pasión linarense y le proporcionan un carácter único de Interés Nacional.
Y es que la música ha configurado uno de los aspectos que más valor le ha proporcionado a la Semana Santa linarense. A sus reconocidas Bandas de Cabecera se les unen las famosas Bandas de Cornetas y Tambores, Agrupaciones Musicales y Bandas de Música que conforman un ecosistema único en el mundo de la Semana Santa andaluza y castellana. La calidad musical es inherente a multitud de bandas que se mantienen y mantienen su jerarquía y calidad allá donde van. Formaciones como Pasión de Linares ponen su punto musical a lo largo y ancho de nuestra comunidad y fuera de ella, al igual que la banda del Rosario que continúa el estilo del también linarense Alberto Escámez, padre de las composiciones de cornetas y tambores que cien años después siguen sonando allá donde haya una procesión.
Linares también es pionera en la implantación de formas de portar los pasos y tronos en la provincia de Jaén. La ciudad vio en los años ochenta como la irrupción de los costaleros tomó el paso de palio de Nuestra Señora del Rosario, como primer relicario portado por esta peculiar y pionera forma de andar de la provincia oriental de Andalucía. Asimismo, la ciudad de las minas fue la primera en introducir a las mujeres en el noble arte de la costalería, de la mano de la Hermandad del Nazareno, quien creó la primera cuadrilla de hermanas costaleras de la provincia de cara a portar a San Juan Evangelista.
Pero no todo queda aquí. Las tradiciones más peculiares de nuestra tierra también han manado de la piedra linarense. Algunas como la Ceremonia de la Expiración, la bendición del Nazareno o la lectura de la Sentencia al paso de la Hermandad del Prendimiento por la Plaza del Ayuntamiento actúan como reclamo turístico, religioso y devocional hacia una Semana de Pasión que este año contará con gran cantidad de novedades en torno al recorrido oficial de las hermandades y el engalanamiento de la ciudad.





