El Sagrario de la Catedral acoge el segundo besamanos de la Virgen de los Reyes. Una cita que, a caballo entre la devoción y la tradición, a congregado a miles de sevillanos que se ha dado cita para reflejarse en las pupilas de la Madre de Dios.
Un besamanos que ha vuelto a reglar a todos los fieles escenas inigualables algunas de las cuales han quedado registradas para siempre, por obra y gracia del objetivo de nuestro compañero Benito Álvarez a través de esta excelente crónica gráfica.
Y es que la sonrisa de la Virgen es ese alimento imperecedero que emana de la fuente inagotable del amor verdadero que Ella siente por Sevilla y Sevilla por Ella. Un sentimiento recíproco que es seña de identidad de la religiosidad popular que se halla íntimamente enraizada en la esencia misma de la sevillanía.

























































