La última joya de Fernando Vaquero, uno de los máximos exponentes del panorama contemporáneo de la pintura religiosa y cofrade, no va a servir para anunciar la inminente Semana Santa de ninguna localidad española, ni una importante efeméride de una de las muchas Hermandades que recurren a este magnífico artista para que su obra forme parte de su historia.

La última obra de Vaquero es un impresionante óleo sobre lienzo para el estandarte de la Hermandad de la Vera Cruz de Almogía, que será estrenada la próxima Semana Santa. Una obra que está protagonizada por María Santísima de Concepción y Lágrimas, una de las titulares Marianas de la Corporación morisca, realizada por Pedro Pérez Hidalgo en 1981.
La bellísima dolorosa, interpretada con maestría por Fernando Vaquero, es una imagen de María doliente, en su papel de Corredentora. En este caso, además, su advocación evoca la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen (cuya base iconografía típica se basa en Ap 12, 1-3). La imagen presenta la mirada alzada al cielo y las manos abiertas en actitud declamatoria.
Se inspira en un modelo anterior desaparecido, la Virgen de las Lágrimas de Pedro de Mena y Medrano de la Iglesia de los Santos Mártires de Málaga. Reflexiona sobre la pasión de Cristo, con expresión implorante y mirada alzada al infinito, que aportan un carácter dramático. Una nueva maravilla de Vaquero que ya forma parte del patrimonio material de la hermandad malagueña.






