Jorge Manrique se impelía a sí mismo con aquellos maravillosos versos que jalonan el comienzo de sus Coplas: «Recuerde el alma dormida, / avive el seso y despierte / contemplando / cómo se pasa la vida, /cómo se viene la muerte». Ayer llegó a nosotros la noticia del fallecimiento del imaginero cordobés José Antonio Álvarez Unquiles, una pérdida que ha conmocionado notablemente al mundo cofrade.
¿Qué se puede decir ante la muerte? En mi opinión, las palabras sobran, más aún cuando aquella se presenta en la juventud. Cada uno de nosotros hallamos consuelo en lo que queremos, creemos y podemos. Nos aferramos a la fe que nos une y nos mantiene firmes, confiando en que «Este mundo es el camino / para el otro, que es morada / sin pesar». Pero el dolor no es ajeno a esta llamada: aparece y nos cohíbe, porque es de humana naturaleza el añorar, el discurrir, el recapitular… En definitiva, pensar una y otra vez en el porqué de las cosas.
Frente a esto, asidos a esa fe que ya dije (entendida como confianza en lo que no sabemos), se vislumbra la esperanza. Este mes de diciembre está dedicado especialmente a esa virtud teologal que nos invita a perseverar ante la promesa dada por Dios. A lo largo de la historia de la salvación hubo muchos que así lo hicieron, como Abrahán con respecto a su descendencia, el pueblo de Israel para abandonar Egipto, Zacarías al contemplar el rostro de Jesús… O María, quien puso en manos de su Señor su propio destino. Fue la fe convencida la que ha llevado a tantos y tantos a mantenerse esperanzados ante el cumplimiento de las promesas divinas.
La muerte tampoco se salva de esta promesa. «Yo soy la resurrección y la vida. Quien cree en mí, aunque muera, vivirá» (Jn 11,25). He aquí quizás nuestra mayor esperanza. Por tanto, cada uno de nosotros, que ya seguramente hemos sentido la pena ante la pérdida de un familiar o amigo, no nos conformamos con un adiós, sino que esperamos ilusionados el volver a saludar a aquellos que ya se fueron. Con esta certeza nos revestimos e intentamos lidiar con nuestro dolor.
La juventud de José Antonio no limita su recuerdo. Más allá de la impronta dejada en su familia, amigos y allegados, sin duda importantísima, la obra de este insigne artista queda entre nosotros como memorial perpetuo. Él puede decir, al modo de otros que le han antecedido, que con su legado ha alcanzado un puesto en los escaños del arte. Obsérvese si no, por ejemplo, a la Virgen de Regla, espléndida en su altar carmelitano de Puerta Nueva. Su efigie refleja tanto la advocación que la sustenta como las manos que la moldearon.
Vayan con él nuestras oraciones y nuestros mejores deseos. Que Dios lo ilumine y que Nuestra Señora alcance paz para su familia. Y que recuerde el alma, despierta o dormida, a aquel que es mucho más de lo que las simples palabras pueden llegar a definir. Sin duda, no faltaran razones para tenerlo siempre presente.
La Hermandad de la Expiración de Córdoba recibe al nuevo superior de los Padres Claretianos de San Pablo, su nuevo director espiritual
Córdoba se prepara para las Fiestas Aracelitanas con cultos, pregón y la Solemne Procesión de la Virgen de Araceli
La columna de Josema | Chaquetitas, medallitas y carguitos
El Obispo de Jaén llama a vivir el VIII Centenario de la Virgen de la Cabeza como un «auténtico tiempo de gracia»
Juan Antonio Coto formaliza su candidatura a la reelección como hermano mayor de Montserrat
Madre de Dios del Rosario realizará por primera vez su salida procesional en horario matinal el próximo 12 de octubre
La Hermandad de los Dolores del Puerto de la Torre recupera un fragmento de la antigua Dolorosa destruida en 1931
El Socorro desvela el recorrido de su salida del 27 de septiembre, que contará con un tramo azul y el acompañamiento de la Banda de la Estrella
Güevéjar acoge este fin de semana los cultos y la procesión en honor a su Patrona, la Virgen de las Angustias
La restauración de Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo sitúa su origen en torno a 1604-1606
La Virgen de los Dolores y del Rayo recupera su policromía original y sus manos primitivas tras casi seis meses de restauración
San Gonzalo inicia el ciclo conmemorativo por los 50 años de la cuadrilla de costaleros del Soberano
Emigrantes incorpora la guitarra a sus talleres y refuerza su apuesta por la transmisión de las tradiciones rocieras
«Reina de la Corredera», la marcha con la que La Estrella celebrará su décimo acompañamiento al Socorro Coronada
Nuestra Señora de Belén regresará a las calles de Córdoba el próximo 12 de diciembre 




