La Vera Cruz de Córdoba recuerda el especial momento vivido hace un año

La Archicofradía de la Vera Cruz ha recordado, este lunes 13 de octubre que, “hace ahora un año, y gracias a la inmensa generosidad de los excelentísimos señores José María Horrillo López del Rey (Marqués de Vivanco) quién la donó, y de Jaime Domínguez Buj (General del Ejército de Tierra) quién la impuso, nuestra bendita Madre tiene prendida en su cintura desde ese día, la faja de General de Ejército, un reconocimiento, honor y  distinción que llenó de orgullo y felicidad a todos nosotros sus hijos”.

De ese modo, la hermandad del Domingo de Ramos ha rememorado, el inolvidable fin de semana vivido hace ahora doce meses, por medio reportaje fotográfico de Manuel Gómez, donde se recuerda la efeméride, que se celebró en la Santa Iglesia Catedral de Córdoba y que presidió el ahora obispo emérito de la Diócesis, Demetrio Fernández, “y que contó con la numerosa presencia de autoridades civiles y militares que realzaron y pusieron en valor  tan emotivo acontecimiento para nuestra historia”.

Asimismo, ha dedicado unas hermosas palabras que se reproducen a continuación:

“En el amor a una Madre, en este caso la nuestra del cielo, se vuelca todo lo que uno puede y deber dar como hijo y cristiano…sacrificio, entrega, oración, mimos, trabajo, dedicación, cariño, confraternidad, sueños, sentimientos, felicidad, y mil cosas más, que hacen de ese amor algo único, maravilloso, imperecedero, transcendental y que duda cabe necesario para nuestro deambular por este mundo.

En la búsqueda continua de intentar devolver, en la medida de nuestras posibilidades, todo lo que Ella nos da en el día a día, nosotros sus cofrades, intentamos ser corresponsales de ese amor infinito, darle las gracias a nuestra singular manera, y llenarla de la Gloria que merece por ser nuestra intercesora amantísima en las alturas.

Una gratitud y una alabanza que puede llegar de manera más personal, íntima y humilde, y que puede partir desde una pequeña oración o súplica por lo que anhelamos, una visita a donde nos espera para hablar con Ella, o un “gracias” emocionado por alguna merced recibida.

O de manera colectiva, donde sus cofrades al unísono, y de manera pública y notoria quieren mostrar a todo aquel que quiera ver y escuchar, lo que la quieren y  procuran con actos, privilegios y concesiones su mayor Gloria”.

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