Decían que sería una jornada histórica, una cita para el recuerdo, la gran demostración de fe, arte y patrimonio de Córdoba. Y lo fue… pero por motivos que pocos esperaban. La Magna de este pasado sábado acabó convirtiéndose en una especie de laberinto urbano donde la devoción se mezcló con el desconcierto, la emoción con la resignación y la fe con la paciencia —o más bien con su ausencia—.
Desde primera hora, las calles se vieron desbordadas por un público que no sabía muy bien hacia dónde mirar, ni por dónde pasar. Los itinerarios parecían dibujados con regla torcida, los horarios se evaporaban como incienso en el aire, y los cortejos se perdían entre un mar de móviles, empujones y vallas mal colocadas. Lo que debía ser una jornada de encuentro se transformó en un atasco procesional donde el silencio fue sustituido por el murmullo del desconcierto.
Córdoba merecía una Magna a la altura de su nombre, de su historia, de sus hermandades. Pero lo que se vivió fue más bien una demostración de improvisación: pasos cruzándose, público sin información, accesos bloqueados y una organización que pareció superada desde el primer compás. Hubo momentos de belleza, sí; instantes en los que el arte y la fe lograron abrirse paso entre el caos. Pero fueron destellos aislados, como luciérnagas perdidas en una noche confusa.
No se trata de restar valor al esfuerzo de quienes participaron, ni de negar la ilusión que puso cada cofradía. Se trata de reconocer que la magnitud de un evento no se mide por el número de nazarenos o de imágenes en la calle, sino por la capacidad de ofrecer una experiencia digna, ordenada y, sobre todo, respetuosa con el público y con el propio sentido de la celebración.
Quizá esta Magna sirva de lección. Porque la fe no necesita desmesura, ni la devoción entiende de aglomeraciones. A veces, menos es más. Y el verdadero milagro, en días como el sábado, habría sido poder contemplar un paso en silencio, sin empujones, sin caos… con la paz que tanto pregonamos y tan poco practicamos.
San Benito nombra a sus capataces y designa a los directores de sus formaciones musicales
Las hermandades del Martes Santo acuerdan que el Prendimiento sea la segunda y la Universitaria cierre la jornada
Los Gitanos presenta «Cayetana, 100 años», un programa que une arte, historia y devoción en torno a la Duquesa de Alba
El retablo cerámico del cartel de Manolo Cuervo dedicado a la Macarena cobra vida
El Remedio de Ánimas ratifica a sus capataces y mantiene a Miriam Montes al frente del coro
La Hermandad Matriz abre su patrimonio al público por el Día Mundial del Turismo con visitas en Almonte y El Rocío
La Hermandad de la Sed inaugura el Besamanos de Santa María de Consolación con la primera «puntá» de su futuro techo de palio
Marchena llevará a las calles a la Virgen del Rosario en una Magna Procesión de Tercia dentro de los cultos extraordinarios de octubre
La Palma del Condado conmemorará los 350 años de las Reglas del Santo Entierro con una salida extraordinaria de María Santísima de los Dolores
La Hermandad Matriz de Almonte, finalista de los Premios Andalucía del Turismo 2026
Antonio Sánchez Carrasco pronunciará el Pregón del Cofrade de la Candelaria en 2027
María Santísima Madre de Gracia recibirá la Medalla de Huelva este viernes
Galería | Baeza se rinde ante su Patrona en el preludio de su Coronación Canónica Pontificia: la devoción a Santa María del Alcázar en la mirada de Rubén Vilches
Nuestra Señora del Sol recibirá la Medalla de Oro de la Virgen de los Reyes
Jorge Gallego será el cartelista de la Semana Santa de Sevilla 2027 




