La Virgen de la Misericordia Coronada estará acompañada por la Banda de los Ángeles en la procesión extraordinaria

Ayer informábamos de que Hermandad de los Favores de Granada capital celebraba el pasado 19 de noviembre un cabildo extraordinario en la Iglesia de San Cecilio para aprobar, si procedía -como finalmente sucedió- la salida procesional de la Virgen de la Misericordia Coronada el próximo 8 de diciembre, por el 125 aniversario de su hechura.

En él se decidía que la dolorosa, conocida popularmente como la «Greñúa», procesionara por las calles de la ciudad nazarí el día que se celebra el dogma de la Purísima e Inmaculada Concepción de María.

Para tan especial ocasión, la hermandad del Viernes Santo ha decidido contar con un acompañamiento musical de garantías de la propia ciudad granadina, y es que será la contrastada Banda de Música de los Ángeles la que brinde el color sonoro tras la Virgen de la Misericordia coronada.

En relación a la salida extraordinaria, explicaba la corporación que han pasado treintaiun meses de la última vez que se Le pudo contemplar en las calles de Granada. En medio hemos vivido uno de los episodios más tristes de la historia reciente del mundo. Hemos visto partir a numerosos seres queridos, hemos cambiado o perdido numerosas actividades y costumbres que pertenecían a la cotidianeidad y que se han vuelto excepcionales. Nuestros sueños, nuestras oraciones y nuestros suspiros se han colgado de la puerta de San Cecilio durante todos estos meses. Por eso los hermanos de los Favores hoy hemos decidido con la autorización de la Vicaria de Hermandades, que la Santísima Virgen de la Misericordia vuelva, tras casi mil días, a impregnar con su presencia las calles del Realejo en una procesión gloriosa de acción de Gracias por el amparo recibido por su Misericordia en todo este tiempo y por el motivo del 125 aniversario de la creación de su devota y venerada imagen. Gracias Misericordia, jamás te abandonarán tus hermanos.»

La Virgen de la Misericordia es una dolorosa de vestir de candelero, adquirida por la hermandad al convento de los Ángeles en la Calle Molinos. Fue tradicionalmente atribuida a la escuela de la Familia Mora, pero a raíz de la restauración de José Manuel Bonilla Cornejo en 1992, se atribuyó al escultor granadino Francisco Morales del año 1896, gracias a la firma de este en el hombro derecho de la imagen.

Iconografía: Representa la Virgen dolorosa en el momento después de la Crucifixión. La posición de la cabeza es recta con una ligera e inapreciable inclinación hacia su derecha. Los ojos son de cristal y su mirada es baja, dirigida al suelo. Lleva pestañas postizas y seis lagrimas, tres en cada mejilla, dos de ellas partiendo de los respectivos lagrimales. Boca entreabierta y dientes superiores tallados, la posición de las manos extendida, reflejando en su rostro la ternura del dolor contenido, con cejas arqueadas que confluyen en un  entrecejo pronunciado. El candelero es de base ovalada, con seis listones que arrancan de la cadera, realizado en madera de cedro. Se le conocen tres restauraciones, realizada la primera tras su adquisición para adaptarle nuevo candelero, por Eduardo Espinosa Alfambra. Posteriormente en 1969 se le confiere a Aurelio López Azaústre quien le vuelve a cambiar el candelero tras el incendio de San Cecilio, y le confecciona nuevas manos. La última, ya indicada, en 1992 por el sevillano Bonilla Cornejo.

Fue Coronada Canónicamente el 20 de mayo de 2007, en la Santa Iglesia Catedral de Granada, por el Arzobispo de Granada, Monseñor Francisco Javier Martínez.