La Virgen de la Salud del Santo Ángel procesionará en su nuevo palio en 2027 junto a la Filarmónica del Carmen de Salteras

La Sevilla cofrade mira ya hacia el Sábado de Pasión de 2027 como una fecha destinada a quedar señalada, cuando la Virgen de la Salud, la venerada Dolorosa atribuida a Juan de Astorga que recibe culto en el convento del Santo Ángel, salga en procesión bajo su paso de palio acompañada por la Sociedad Filarmónica de Nuestra Señora del Carmen de Salteras. El anuncio fue realizado por el prior carmelita, fray Juan Dobado, en el programa La Pasión TV, abriendo así una expectativa devocional y artística de enorme alcance.

Un repertorio elegante y luminosamente alegre será el que acompañe a la Virgen, un corpus musical que se irá perfilando a lo largo de este año en estrecha colaboración entre la Agrupación y la Dirección de la Banda del Carmen de Salteras, buscando que cada compás se convierta en prolongación de la emoción. Asimismo, conforme avance la Cuaresma, se continuarán desvelando numerosos detalles sobre la puesta en marcha de este ilusionante paso de palio, llamado a enriquecer con su presencia la Semana Santa de Sevilla.

En estos momentos, el proyecto del palio avanza en manos del taller de Bordados Salteras, que acomete la ejecución de las piezas con la meticulosidad propia de una obra concebida para convertirse en referencia dentro del bordado contemporáneo sevillano.

Un conjunto completo concebido por Sergio Cornejo

El diseño de los bordados, afín al manto de María Santísima de la Salud, fue realizado íntegramente por el reconocido artista Sergio Cornejo Ortiz, y presentado en 2022. El conjunto contempla el juego completo de bambalinas, el techo de palio y los faldones, integrando la orfebrería del respiradero con el propósito de ofrecer un proyecto armónico, junto a la saya concebida a juego con el manto. La propuesta fue aprobada en Cabildo de hermanos en 2024, aunando el rigor histórico con la creatividad contemporánea.

El estilo imperio como raíz estética e histórica

Tal y como ocurriera con el diseño del manto, el criterio artístico dispuesto por el prior de la Orden, fray Juan Dobado Fernández O.C.D., Doctor en Historia del Arte, determinó que el palio se inspirase en el estilo imperio, por coincidir con la cronología atribuida a la propia imagen, realizada —según los estudios actuales— durante la primera etapa del imaginero Juan de Astorga, a comienzos del siglo XIX. Este enfoque conecta con el neoclasicismo imperante en aquella época, aunque conservando ecos barrocos en su configuración ornamental.

Motivos imperiales “sevillanizados” en clave conventual

En la ornamentación cobra especial relevancia el uso de elementos propios del estilo imperio: guirnaldas, águilas imperiales, coronas de laurel o la flor de lis abierta. Todo ello se ha reinterpretado con un deseo expreso de imprimirle una estética local, tomando como referencia bordados existentes en el propio convento del Santo Ángel. El resultado busca romper con estéticas reiteradas y aportar una visión fresca y rigurosa del concepto de palio como templo móvil.

Un discurso simbólico sobre redención y vida nueva

La decoración se pone al servicio de la simbología tradicional de los palios destinados a albergar a una Dolorosa. Los motivos florales y vegetales aluden a la resurrección y a la nueva vida que se inicia tras la redención de Cristo y su sacrificio en la Cruz. La lencería geométrica, especialmente desarrollada en el techo y en las bambalinas interiores, representa la perfección y la divinidad, actuando como metáfora de una bóveda celestial que cobija a la Santísima Virgen.

El programa iconográfico carmelita: Virgen del Carmen, San José y Arcángeles

No podía faltar la alegoría carmelitana. El programa incluye la propia imagen de la Virgen del Carmen que preside el retablo mayor del Santo Ángel, en talla estofada en oro, situada en la calle central del respiradero frontal. Aparecerán también San José y los Arcángeles, que irán dispuestos en los laterales del paso como mensajeros y custodios celestes.

Santa Teresa y San Juan de la Cruz en la gloria del techo

En el cielo interior del palio se representará una gloria celestial protagonizada por los santos fundadores del Carmelo Descalzo: Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, ambos en actitud contemplativa ante el Crucificado, recogiendo las frases: “MISERICORDIAS DOMINI IN AETERNUM CANTABO” (Cantaré eternamente la misericordia del Señor) y “DOMINE PATI ET CONTEMNI PRO TE” (Señor, padecer y ser despreciado por ti). La escena evocará directamente el retablo mayor conventual y el carisma místico del Carmelo.

Elías, el escudo carmelitano y el Juicio Final

En la bambalina frontal, la cartela central con el emblema corporativo se rematará con la corona del escudo carmelitano, caracterizada por contener el brazo del profeta San Elías, con la espada de fuego y la filacteria con el lema: “ZELO ZELATUS SUM PRO DOMINO DEO EXERCITUUM” (Me consume el celo por el Señor, Dios de los Ejércitos). Dos ángeles con trompetas, alusivos al Juicio Final, escoltarán esta composición. El anagrama de María Reina, como en el manto, presidirá igualmente el faldón delantero.

Técnica, materiales y cromatismo bicolor

El palio se proyecta bordado en oro fino y setas, con talla de madera estofada y policromada, sobre terciopelo azul prusia en el exterior y rojo carmesí en el interior, tonalidades vinculadas al estilo imperio. La integración entre bordado, talla y orfebrería persigue una armonía total siguiendo técnicas tradicionales sobre soportes nobles, dotando de profundidad y movimiento a cada pieza.

Bordados Salteras y el avance actual de las bambalinas laterales

Los trabajos continúan avanzando a buen ritmo, ejecutándose actualmente las bambalinas laterales, piezas fundamentales para reforzar la cohesión visual del conjunto y el discurso teológico ideado por Cornejo Ortiz en estrecha colaboración con el prior del convento. El diseño no responde solo a criterios ornamentales, sino que se configura como una auténtica catequesis bordada, un ejercicio de evangelización visual fiel al carisma contemplativo del Carmelo Descalzo.

Una salida histórica el 20 de marzo de 2027

La previsión de la corporación, si los plazos se cumplen, es que la obra esté completamente finalizada para la Cuaresma de 2027, y que el 20 de marzo de ese año, Sábado de Pasión, Sevilla pueda contemplar por vez primera el nuevo palio procesionando por sus calles.

Fray Juan Dobado ha querido subrayar el compromiso y la generosidad de hermanos y devotos, que colaboran activamente mediante donativos, oraciones y presencia constante para hacer realidad este proyecto colectivo. Porque este palio —más allá de su riqueza material— nace del amor compartido y del deseo de rendir honor a la Madre de Dios en su advocación de la Salud, bajo las bóvedas centenarias del Santo Ángel y sobre el asfalto de la Sevilla eterna.