La Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores del Cerro ha confirmado que, con motivo del XXV aniversario de la coronación canónica de su venerada titular, se organizará una procesión extraordinaria acompañada de una misa estacional en la S.I. Catedral de Córdoba. Este acto se celebrará el domingo 26 de septiembre de 2027 a las 11:30 horas, presidido por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo José Ángel Saiz Meneses, y marcará el regreso solemne de la Virgen a su sede canónica.
Planificación y normativa de la celebración
La decisión responde al cumplimiento del artículo 56.4 de las Normas diocesanas para Hermandades y Cofradías, así como de la regla 14ª de la Hermandad y del decreto sobre procesiones extraordinarias de 28 de enero de 2015, asegurando una adecuada organización de los actos de culto externo.
El anuncio se realizó tras el acuerdo adoptado por el cabildo de oficiales el 25 de febrero de 2026, con el visto bueno del párroco y director espiritual de la corporación, garantizando que la conmemoración se desarrolle con el máximo respeto hacia la tradición y la planificación litúrgica.
Rememorando la coronación canónica
La Santísima Virgen de los Dolores del Cerro fue coronada canónicamente el 15 de septiembre de 2002, en su camarín situado en el retablo mayor de la parroquia homónima, por el entonces arzobispo de Sevilla, fray Carlos Amigo Vallejo. La ceremonia culminó con una procesión extraordinaria que recorrió las calles de El Cerro del Águila, consolidando una de las imágenes devocionales más veneradas de Córdoba y dejando una huella imborrable en la memoria de los fieles.
Un acto de devoción y tradición
La conmemoración del XXV aniversario se plantea como un acto de profundo simbolismo religioso, reafirmando la centralidad de la Virgen de los Dolores del Cerro en la vida espiritual y cultural de la feligresía. La Hermandad enfatiza su compromiso con la preservación del patrimonio devocional, ofreciendo a los cordobeses una jornada que combina solemnidad, tradición y esplendor visual.
Este evento será, sin duda, un cierre histórico y emotivo dentro del calendario cofrade, uniendo generaciones de devotos en torno a la veneración de la Virgen y fortaleciendo la identidad religiosa del barrio del Cerro del Águila.





