La Virgen del Carmen luce para la Novena su hábito más antiguo

San Cayetano se prepara para vivir sus días grandes que darán comienzo con la novena en honor a la Virgen del Carmen y que culminarán el próximo 16 de julio con la procesión gloriosa de la emperatriz coronada. Unos días grandes para cuya celebración se halla exornada la Cuesta de San Cayetano y para la que la joya carmelita ya se encuentra maravillosamente ataviada en virtud de las manos de su vestidor Manuel Jiménez, auténtica referencia en el arte de vestir a la Virgen, que ha vuelto a lograr lo imposible: superarse a sí mismo.

Para presidir la novena en su honor la emperatriz cordobesa luce este año con el hábito «de los jarrones», el más antiguo de los que posee, fechado en torno a 1735 conformando un magnífico conjunto con una capa de brocado de oro, seda y plata, un espectacular encaje de Bruselas así como una toca, una de las muchas presentes que la Virgen recibió como regalo con motivo de su coronación canónica, ambos del siglo XIX. 

Por su parte, el Niño porta igualmente su hábito más antiguo, conocido como el de las corbatas del siglo XVIII. Además portan el juego de coronas de plata sobredorada, obra del platero cordobés Manuel Azcona Martínez y realizadas en 1791. Todo ello para conformar un conjunto impecable que, en manos de su vestidor vuelve a causar la admiración y a convocar a la oración, objetivo último de la encomiable labor de uno de los mejores vestidores contemporáneos. Un lujo para los sentidos.