La Virgen del Carmen ha sido nuevamente dispuesta al culto en la parroquia de Omnium Sanctorum, donde sus fieles pueden reencontrarse con la imagen tras un prolongado periodo de ausencia que se ha extendido durante tres meses y medio. Este regreso se produce en una fecha especialmente significativa, en el umbral inmediato de la Semana Santa, coincidiendo además con el fin de semana en que se celebra el pregón, circunstancia que intensifica el carácter devocional del momento.
El besamanos como reencuentro con los fieles
Con motivo de su restitución, la imagen protagoniza un besamanos que se desarrolla a lo largo de dos jornadas consecutivas. El sábado, los devotos podrán acudir en horario de mañana, de 10 a 14 horas, y por la tarde, entre las 17.30 y las 20.30 horas. El domingo, la apertura será continuada desde las 10 hasta las 20.30 horas, facilitando así una participación amplia y sostenida de quienes desean venerar a la titular tras el tiempo en que ha permanecido retirada.
Un periodo de ausencia aprobado y reglado
La retirada de la imagen se produjo a comienzos de diciembre del pasado año, en virtud de un acuerdo adoptado en cabildo general extraordinario de hermanos celebrado el 7 de noviembre. Este procedimiento contó con el correspondiente beneplácito de la autoridad eclesiástica, formalizado el 24 de noviembre de 2025, lo que otorgó plena legitimidad a la intervención que posteriormente se llevaría a cabo.
Una intervención de carácter conservativo
La restauración, ejecutada por Laura Pérez Meléndez, ha consistido en una actuación minuciosa orientada a la conservación material y estética de la talla. Entre los trabajos realizados se incluyen una limpieza superficial, el sellado de grietas y la fijación de estratos que presentaban levantamientos o riesgo de desprendimiento. Asimismo, se ha llevado a cabo la eliminación controlada de repintes y la correspondiente reintegración cromática en zonas concretas, especialmente en el cabello, la frente y el cuello.
Igualmente, se ha intervenido en la limpieza de las lágrimas de cristal, elemento característico de la iconografía de la imagen. Tras las pruebas efectuadas, se ha constatado que la escultura presenta un buen estado de conservación, confirmando la idoneidad de los trabajos realizados.
Un regreso marcado por la devoción contenida
El retorno de la Virgen del Carmen al culto supone la recuperación de un vínculo devocional interrumpido, que durante meses ha mantenido a sus fieles privados de su presencia directa. La coincidencia con los días previos a la Semana Santa refuerza el simbolismo de este reencuentro, en el que la imagen vuelve a erigirse como centro espiritual y referencial de la comunidad que la venera.













