En el marco de una emotiva celebración eucarística, la ciudad de Sevilla ha rendido tributo a la Virgen del Rocío, titular mariana de la Hermandad de la Redención, con la imposición de la Medalla de Oro del Ayuntamiento. Este solemne reconocimiento, otorgado en la tarde del Lunes de Pentecostés, se inscribe en los prolegómenos de la esperada Coronación Canónica de la dolorosa, prevista para el próximo 5 de julio.
La iglesia de Santiago el Mayor, sede canónica de la corporación del Lunes Santo, fue testigo de este momento histórico que refrenda el vínculo entre la ciudad y una imagen cuya devoción no ha cesado de crecer en las últimas décadas. El acto central fue una solemne misa presidida por monseñor Ramón Valdivia, obispo auxiliar de Sevilla, ante la presencia de numerosos fieles y cofrades que quisieron acompañar a la Virgen en el día litúrgico de su festividad.
La representación institucional corrió a cargo del delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés, quien, junto al hermano mayor de la Redención, Manuel del Cuvillo, realizó la imposición de la insignia municipal tras ser bendecida por el prelado. El Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla, con su presidente, Francisco Vélez, y varios miembros de su permanente, también quiso estar presente en esta cita de hondo significado para la corporación nazarena.
La ceremonia estuvo precedida por una jornada de veneración a la dolorosa, que fue expuesta a la devoción popular con motivo de su festividad. Finalizada la eucaristía, numerosos devotos depositaron flores a sus plantas, generando un ambiente de recogimiento que se transformó en júbilo al producirse la esperada imposición de la medalla, coronada con una simbólica tirada de cohetes en el exterior del templo.
Esta concesión municipal refuerza la trascendencia del acontecimiento que se vivirá en apenas unas semanas, cuando la Virgen del Rocío sea coronada canónicamente en la Catedral de Sevilla. El itinerario previo a dicha fecha está ya trazado con minuciosidad. El próximo 29 de junio, la dolorosa será trasladada a la iglesia del Salvador sobre el paso de la Virgen del Rosario de San Julián, cedido para la ocasión. Allí, el día 30, se celebrará un besamanos extraordinario y un pregón solemne.
El triduo preparatorio tendrá lugar entre los días 1 y 3 de julio, antes del traslado definitivo a la Catedral, donde el 5 de julio, en horario matutino, tendrá lugar la solemne ceremonia de Coronación Canónica. Ese mismo día, ya en la tarde, la Virgen del Rocío regresará en procesión a la iglesia de Santiago sobre su paso de palio, que ya se encuentra completamente dispuesto en el interior del templo.
La entrega de la Medalla de Oro a la Virgen del Rocío supone, así, el primer acto institucional de un ciclo histórico para la Hermandad de la Redención, que culminará con la imposición de la corona como signo de realeza espiritual y de devoción compartida con toda Sevilla.













