Bajo un palio de malla, 💙 Opinión

Las bambalinas ya están bajo el dintel…

Fugaz ha sido esta Cuaresma, tan atípica que casi nos hemos dado cuenta y antes de querer darnos cuenta ya estamos aquí, de nuevo recordando y soñando nazarenos en nuestras calles. Hace un año soñábamos con procesiones en septiembre, y hoy nos volvemos a enfrentar a una estación de penitencia que un año más será más dura de lo que desearíamos.
Sin apenas saberlo estamos sumergidos de nuevo bajo un antifaz de negro Ruán al que le tocará cubrir nuestros anhelos.

La cruz de guía abre un camino en el que tocará postrarse ante el sagrario y nuestros titulares en su casa, nuestros templos. La insignias apenas se moverán de sus vitrinas esperando el momento idóneo para dar testimonio público de fe, permanecerán en una soledad ansiosa de pisar nuestras calles.

Se acerca el momento para de nuevo saber vivir nuestra semana más grande, ya asoman los ciriales anunciando lo que está por llegar. El olor a incienso resuma por todos los rincones pues antes de la esperando ha llegado, ya está aquí, ya se ven las bambalinas bajo el dintel de la capilla, del convento, de la parroquia. Esos lugares donde procesaremos de nuevo nuestra fe, en una oportunidad única de poder disfrutar con el Señor cara a cara en la Eucaristía, observando de cerca y comprendiendo la verdadera realidad de lo que celebramos. La pasión, muerte y Resurrección de

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