Las cifras que desaconsejan el ‘estado policial’ de las cofradías cordobesas

Con los datos de 2022 habría un municipal por cada 29,95 de los integrantes de los cortejo

La Semana Santa de Córdoba es numerosa, multitudinaria en las aceras, palcos y sillas y con un número significativo de participantes en los cortejos procesionales. Solo hay que tirar de cifras para comprobarlo y, de ahí, probablemente venga la creciente preocupación por controlar las procesiones, por parte de los estamentos públicos.

La nueva instrucción del Ayuntamiento de Córdoba que deja la decisión sobre las salidas procesionales así lo demuestra. El informe de los técnicos será vinculante y se estudiarán, desde recorridos y horarios hasta las medidas de seguridad, a fin de dar -o no- el visto bueno.

Los números

Pero regresando a las cifras y al margen de las que plantee la Magna de octubre (cuyos cortejos de ida están reducidos por norma de la Agrupación de Hermandades y Cofradías), las de 2022 son especialmente significativas. Hace tres años la Policía Local de Córdoba contaba con 400 agentes, gracias a los aumentos de plantilla que ha ido implantando el Ayuntamiento y que no han cesado.

A su vez, en 2021 el número de miembros del Cuerpo Nacional de Policía en la provincia de Córdoba era de 845, casi un centenar más que en 2018. Si bien, ese total no es exclusivo de la capital para las procesiones, ya que también está la comisaría Lucena-Cabra, aunque el grueso de la seguridad fuera de la ciudad lo lleva la Guardia Civil.

Cortejos discretos

Pero con ese dato de policías locales y contando con que los datos de participación en los cortejos procesionales en la Semana Santa de 2022 ascendieron a 11.980 personas, habría un municipal por cada 29,95 de los integrantes de los cortejos. Otra cosa es el grueso del público y otra el tamaño de los cortejos, que no llegan a superar el millar (salvo en el caso de la Hermandad de la Paz y según sus datos en 2025).

Por tanto, a día de hoy y contando que las salidas extraordinarias y las procesiones de Gloria suponen solo a una cofradía en la calle y mucho más controlable en cuanto a seguridad se refiere, el volumen de las hermandades cordobesas y la ausencia de antecedentes de incidencias de consideración parecieran no hacer necesario un exceso de regulación como al que se parece tender.