La falta de flexibilidad, los itinerarios de vuelta, los días y los horarios son algunos de los factores que han pesado
El año 2024 será “inolvidable” para la Hermandad de la Presentación al Pueblo de Córdoba. Y lo será no por haber entrado en la nómina de cofradías que integran la Semana Santa, sino -todo lo contrario- por haberse quedado fuera de tres días: Martes, Miércoles y Jueves Santo. ¿Cuáles son las claves del “fracaso”? A continuación, algunas de ellas.
Poca flexibilidad
Aunque las declaraciones oficiales han dictado un argumentario, ese relato distaría de estar en todo lo cierto. Y es que, para comenzar, la hermandad de Cañero no quiso entrar en el Jueves (que fue el primer ofrecimiento) y también habría desechado el Martes, marcándose como objetivo la incorporación en el Miércoles.
Esa última jornada era la más compleja, ya que en este 2024 había aprobadas modificaciones que no pudieron probarse a causa de la lluvia, y la entrada de la Presentación al Pueblo era volver a modificar sin haber probado si el modelo no experimentado funcionaba. Además la opción más plausible era que fuese la última en pasar por carrera oficial, algo que sí quisieron en un principio en la corporación de San Vicente Ferrer (según confirmaron a este medio varias fuentes cercanas a la misma), aunque después se lo replantearan y se desdijeran.
Tampoco hubo flexibilidad por parte de los anteriores responsables de Estación de Penitencia de la Agrupación respecto a otra jornada que no fuera el Jueves Santo. Pero la realidad es que tampoco la hubo desde la parroquia de San Vicente Ferrer con los oficios.
El Jueves Santo era el día y, si no, el Lunes
A tenor de la composición de las jornadas de la Semana Santa de Córdoba, Jueves y Lunes Santo se antojan como las mejores opciones, por operatividad, horarios e itinerarios. Además, el Lunes tiene a cinco cofradías, el día con menos en las calles de la capital califal. Por contra, como ya se señalaba, el Miércoles presenta una complejidad con seis que está por ver si se resuelve y, una vez comprobado, aunque el resultado sea satisfactorio, habrá que empezar a retocar de nuevo.
El recorrido de vuelta
Fue otro de los temas tabú, pero la realidad es que el regreso que más gustaría en Cañero es (como dijo su hermano mayor en una entrevista en Onda Cero) por San Fernando, San Lorenzo, etc. Un itinerario muy distinto a tomar Lineros y Agustín Moreno para retornar por la Fuensanta con un camino más expedito y más rápido.
La madrugada
Se habló de una “segunda madrugada”, pero la realidad es tozuda y regresar al templo alrededor de las cuatro de la madrugada es malo para cualquier hermandad. Repercute directamente en el cortejo, además de asistir al poco edificante espectáculo de ver calles semi desérticas. Lo que no es bueno para nadie.
Exceso de triunfalismo
A nada que se conoció la petición de incorporarse al Miércoles Santo, el hermano mayor acudió a la radio para, con un discurso presuntamente humilde, mostrar su satisfacción por un hecho que, en definitiva, era solo el comienzo de un proceso que podía -o no- acabar bien. De manera que lo que en verano se daba por hecho, en invierno se heló por completo.





