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Las Glorias, las grandes perjudicadas en caso de que el Consejo devuelva el dinero a los abonados

Si el Consejo retorna el importe desembolsado por los usuarios, los más de dos millones de euros que reciben las hermandades quedarán en el bolsillo de los abonados. El órgano oficial de hermandades y cofradías, que el pasado año llegó a percibir más de 3,8 millones de euros, repartió entre los penitenciales 2.158.873,51 euros. Las que sacan un paso, como la Soledad de San Lorenzo o de San Buenaventura percibieron 28.609,46 euros; las de dos, 35.630,19; las de tres, 42.650,92 euros.

En los últimos años se ha producido un aumento paulatino con relación a la cuantía que reciben. Así pues, en 2019 la suma percibida por el Consejo fue la más alta de su historia, lo que se tradujo en una importante subida para todas las hermandades. Pero, ¿cómo queda el reparto para las glorias? ¿Y las sacramentales?

En 2019 las glorias percibieron un 6% de los ingresos netos del Consejo lo que se tradujo en 4.104,87 para las cuarenta y tres que salen en procesión. En cuanto a las que no salen a la calle, que son la Antigua del Salvador, Guadalupe de la Misericordia y San Hermenegildo, ascendió a 930 euros. Por último, las sacramentales puras, que son seis, pues las cofradías obtienen en función del aspecto principal, contaron con 5.421,82 euros, descendiendo esa cantidad a 1.020 en el caso de la única que no realiza culto externo.

Si entre las penitenciales hay algunas que están pidiendo que los hermanos saquen una cuota simbólica para hacer frente a los gastos, más problemática es la situación para las corporaciones letíficas. Estas, con un menor número de hermanos y una cuota también inferior en comparación con las hermandades de carácter penitencial tienen igualmente que hacer frente a sus actos y cultos y la cantidad que les otorga el Consejo es un balón de oxígeno para buena parte del año.

Dentro de las hermandades letificas, las rocieras son las que tienen las cuotas más altas. Es el caso del Rocío de la Macarena, con 46 euros, Rocío de Sevilla Sur, con 40, o Rocío del Cerro del Águila, con 36 euros. Sin embargo, la suspensión del Rocío ha evitado un lastre mayor para estas. En la parte baja de la tabla, atendiendo a la cuota que hay que pagar por ser hermano y analizando aquellas que tienen culto externo con su titular mariana se encuentran la Hermandad de Araceli, el Carmen de Santa Ana, Prado del Salvador y la Candelaria Madre de Dios, con 15 euros cada una, Valvanera, con 12, y el Carmen del Puente de Triana, con tan solo 8 euros anuales.

Se da la circunstancia de que además cuentan con un número menor de hermanos pues algunas de ellas son de reciente creación lo que implica un núcleo más pequeño de miembros. Sucede por ejemplo con el Carmen de Santa Ana que, aunque fundada en 1595 entró en inactividad en los años setenta del pasado siglo y retomó sus actos en 2016. Las últimas en añadir su procesión anual durante el curso cofradiero, a pesar de estar fundadas a mediados del pasado siglo, son Araceli, el Mar y Montemayor, precisamente la imagen escogida este año para presidir el pregón de las glorias. 15 euros es la cuota anual de la primera, 20 las dos siguientes.

Para hacernos una idea basta con tener como referencia las palabras de Andrés Martín Angulo, actual hermano mayor de la Pastora de Santa Marina. Él considera grave el hecho de que no se perciba la cantidad que le corresponde a la hermandad para poder mantener no solamente la procesión anual sino los cultos y actos que salpican el calendario a lo largo del curso. Pero más allá hay otros aspectos fundamentales como la formación o la caridad. Si un hermano de la corporación de la Pastora de la calle Amparo emite 32 euros al año y su situación sería complicada. ¿Cómo afectará a las que cuentan con un menor número de ingresos? ¿Asistiremos a la suspensión de alguna salida procesional al no poder hacer frente a los gastos?

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