Jerez vivió este domingo uno de sus días grandes. La patrona, la Virgen de la Merced, recorrió las calles de la ciudad acompañada de un gran número de público. Entre los temas de conversación, el que hace unas semanas levantaba ampollas entre los devotos, y que se centraba en la eliminación del próximo año del día de la patrona como festivo. Sin embargo, el tema que después estuvo en boca de todos fue el de unas tristemente acaecidas avalanchas.
Alrededor de las ocho de la tarde, la procesión recorría la calle Tornería, transitando después por la plaza Rafael Rivero, buscando San Marcos. La agrupación musical San Juan abría el cortejo y, llegada esta a la plaza, un vendedor ambulante con un carrito de chucherías pedía al público paso para poder continuar hacia adelante. Fue en este instante cuando se produjo un enfrentamiento verbal al que se sumó un segundo vendedor. El ruido provocó que los asistentes acabaran corriendo alejándose del epicentro de la discusión, expandiéndose otras teorías que hicieron que el público se refugiase en los locales próximos lo antes posible. En cuanto a la agrupación, tuvo que dejar de tocar ante el alboroto que se ocasionó, quedando prácticamente dividida: unos corrieron hacia Tornería, por donde estaban las últimas filas de músicos, mientras que otro gran número de componentes decidieron correr hacia San Marcos.
Entre el público se barajaron teorías que fueron incrementando el pánico. Algunos hablaban de que uno de los vendedores portaba un cuchillo. Sin embargo, se trataba solo de un artilugio para portar móviles. Otra de las teorías apunta a que el vendedor comenzó a golpear a tres asistentes que se negaron a cederle el paso, argumentando que no se podía pasar en esos momentos. Estos asistentes comenzarían entonces a defenderse, provocando una pelea de magnitudes mayores.
Durante las avanlanchas, se produjeron caídas de algunos de los asistentes que, presos del pánico, buscaban cualquier lugar cercano para resguardarse. La Policía Nacional terminó personándose en el lugar de los hechos, intentando aclarar lo sucedido. Una vez solucionado el enfrentamiento, la procesión volvió a recomponerse. En cuanto a los tres heridos, se personaron en urgencias, afirmando que posteriormente denunciarían al vendedor. La patrona continuó discurriendo por el itinerario oficial. Poco a poco las calles volvieron a poblarse de devotos que querían acompañar a la patrona en una tarde donde se podría haber disfrutado más de la procesión más esperada.
Una noche difícil
La noche anterior, como viene siendo tradicional, el grupo joven de varias hermandades jerezanas realizan alfombras por algunas de las calles por las que hoy pasó la Virgen de la Merced. Sin embargo, no pocos fueron los coches que recorrieron estas calles a conciencia con el objetivo de destrozar las alfombras que habían conformado durante la madrugada.





