A casi dos meses del fallecimiento de Fernando Prini Betés, uno de los grandes nombres del diseño cofrade andaluz, las tres hermandades con las que mantuvo un vínculo más estrecho han unido sus fuerzas para rendirle un homenaje duradero: solicitar al Ayuntamiento de Málaga la rotulación de una calle con su nombre.
La Archicofradía de la Pasión, la Archicofradía de los Dolores de San Juan y la Real Hermandad del Rocío de Málaga, filial de Almonte, corporaciones en las que Fernando Prini militó como hermano y a las que consagró buena parte de su talento creativo, han registrado de manera conjunta una petición formal para que su nombre quede inscrito en el viario malagueño.
Esta propuesta, de fuerte calado simbólico para el mundo cofrade de la ciudad, nace tras diversas iniciativas espontáneas que comenzaron a gestarse desde el momento mismo de su fallecimiento, acaecido el pasado 11 de mayo. En particular, el reconocido diseñador sevillano Javier Sánchez de los Reyes, gran conocedor de la obra de Prini, fue el primero en lanzar públicamente la idea. A ella se sumó poco después una petición promovida a través de la plataforma Change.org por el artista gráfico Gaby Rodrigo, que ya ha superado las 500 adhesiones.
Hasta el 31 de octubre, fecha en la que Fernando Prini habría cumplido 64 años, las hermandades recogerán firmas de apoyo a la causa. Para ello, habilitarán documentos en sus respectivas casas de hermandad durante sus horarios habituales de apertura, así como durante los cultos de reglas de cada corporación, facilitando así que cualquier ciudadano pueda estampar su firma de respaldo.
Además, instituciones, cofradías y entidades tanto de Málaga como del resto de Andalucía están invitadas a emitir su adhesión formal mediante el envío de un escrito a cualquiera de los correos electrónicos de las tres hermandades promotoras. El objetivo es garantizar que la solicitud cumpla con los requisitos del protocolo municipal y cuente con el respaldo más amplio posible, en honor a quien dio tanto a la Semana Santa de la ciudad.
Un legado imborrable
Nacido en Málaga el 31 de octubre de 1961, en la actual plaza Jesús de la Pasión, Fernando Prini fue desde niño un apasionado del dibujo, como recuerda su hermano Félix, siempre con papel y bolígrafo en mano. Titulado como Ingeniero Técnico Industrial por la Universidad de Málaga, desarrolló toda su carrera profesional en la empresa Fujitsu, hoy Denso Ten España, donde fue altamente valorado.
No obstante, su nombre trascendió por derecho propio en el universo cofrade, especialmente en el ámbito del diseño, campo en el que dejó una huella indeleble. Su catálogo abarca desde trajes y enseres litúrgicos hasta tronos, palios, mantos, insignias, carteles y carretas rocieras, y sus diseños fueron acogidos con entusiasmo tanto por artesanos como por los cofrades, que siempre destacaron la pulcritud, armonía y elegancia de su trazo.
La doctora Rosario Camacho sintetizó su genio creativo con una frase elocuente: “Tenía el barroco en la cabeza; podría haber nacido en el siglo XVII o XVIII”.
Su primera obra documentada, de 1982, fue la corona para María Santísima del Amor Doloroso, punto de partida de una fecunda trayectoria en la que sus tres hermandades de referencia marcaron una etapa especialmente fructífera. En ellas diseñó piezas fundamentales como los tronos del Cristo de la Redención y de la Virgen del Amor Doloroso, la carreta del Simpecado de Málaga, los mantos procesionales de las Dolorosas, la cruz procesional de Jesús de la Pasión, y numerosas insignias que hoy forman parte del patrimonio procesional de la ciudad.
Su sello personal también está presente en otras corporaciones, con obras como los tronos de la Virgen de la Caridad, del Monte Calvario o del Carmen de El Perchel, además de los realizados para los Cristos del Amor, de Humildad y Paciencia y del Resucitado, sin olvidar los simpecados y carretas de las hermandades rocieras de Torremolinos y Torre del Mar.
Entre sus trabajos más emblemáticos figuran también los palios de las Vírgenes de Gracia, de Gracia y Esperanza y de la Virgen del Amor, así como los mantos de la Virgen de Consolación Madre de la Iglesia (Sevilla), del Monte Calvario y de la Soledad del Sepulcro. Uno de sus encargos más esperados, el palio para la Virgen de los Dolores de San Juan, no llegó a materializarse.
Además de diseñador, Fernando Prini fue un hábil dibujante, autor de numerosos retratos, estampas devocionales, carteles y convocatorias de cultos. Especialmente recordado es el cartel oficial de la Semana Santa de Málaga de 2022, centrado en la Virgen de la Esperanza, imagen por la que sentía particular devoción.
Fernando Prini falleció a los 63 años, víctima de un cáncer, dejando un vacío profundo en el mundo cofrade andaluz. Su ausencia se ha hecho sentir no solo en los altares y talleres, sino también entre quienes lo conocieron por su trato afable, su espíritu discreto y su enorme sensibilidad artística.
Ahora, sus hermandades desean que Málaga devuelva con gratitud algo de lo que Fernando Prini ofreció generosamente con su arte, su dedicación y su alma. Que su nombre figure en una calle de la ciudad sería un acto de justicia poética y de memoria eterna.





