Las intrigas de la elección de León XIV: una reconstrucción de las cuatro votaciones del proceso que eligió a Robert Prevost como Papa

La elección de Robert Francis Prevost como Papa León XIV el 8 de mayo de 2025 marcó un hito en la historia de la Iglesia. La dinámica que se desarrolló entre los muros de la Capilla Sixtina estuvo cargada de intriga y movimientos estratégicos, los cuales se mantuvieron en la más estricta confidencialidad. A partir de diversas fuentes cercanas a los hechos, la web especializada Religión Digital ha ofrecido una reconstrucción aproximada de lo sucedido, describiendo el recorrido de la votación, las alianzas que se forjaron y los giros decisivos que llevaron a la elección del nuevo Pontífice.

La apertura del cónclave: una jornada de incertidumbre

La jornada comenzó el 7 de mayo de 2025, cuando los 133 cardenales se reunieron para iniciar el cónclave. A las 17:45 horas, el solemne ‘Extra Omnes’ selló la puerta de la Capilla Sixtina, dando inicio a la deliberación. En ese instante, la atención del mundo estaba centrada en lo que podría ser un proceso largo y complejo. No obstante, a pesar de las expectativas, la primera votación se demoró significativamente.

Más de cuatro horas pasaron antes de que se produjera el primer humo negro a las 21:01. En este retraso jugaron un papel fundamental tanto los trámites internos, como la inesperada alocución de Raniero Cantalamessa, que se extendió durante más de 50 minutos, mucho más allá de los 15 minutos previstos.

Resultados preliminares: Parolin lidera, pero con competidores cercanos

En la primera ronda de votaciones, Pietro Parolin resultó ser el candidato con mayor apoyo, obteniendo entre 35 y 50 votos, lo que lo situó en una posición destacada. Sin embargo, Robert Prevost y Luis Antonio Tagle no estaban demasiado distantes, con alrededor de 25 votos cada uno, lo que indicaba una competencia reñida. Aunque algunos informes sugieren que Prevost pudo haber liderado las votaciones desde el principio, la mayoría de las fuentes coinciden en que la contienda se centraba principalmente en estos tres nombres: Parolin, Tagle y Prevost. Otros aspirantes, como Zuppi, Aveline, Vesco, Ërdo, Arborelius o Artime, también contaban con apoyos, aunque en menor medida.

La noche decisiva: gestos y acuerdos en la cena

La noche del 7 de mayo resultó ser un punto de inflexión. Durante la cena que compartieron los cardenales, comenzaron a surgir movimientos decisivos. En este encuentro, los “cardenales kingmakers”, entre los que se destacaba Juan José Omella, jugaron un papel crucial. Fue él quien facilitó la unificación de criterios en torno a la figura de Prevost. Este gesto consolidó al cardenal estadounidense como el candidato bergogliano, logrando el respaldo de sectores progresistas y moderados.

Durante esta cena, también se rumoreó sobre un posible acercamiento entre las facciones de Parolin y Tagle, aunque esta información no ha sido confirmada.

La segunda votación: Parolin pierde fuerza, Prevost gana terreno

A la mañana siguiente, la segunda votación se desarrolló con mayor rapidez. Aunque Parolin continuó liderando en los votos, comenzó a visibilizarse que su apoyo había tocado techo. En cambio, Prevost emergió como la única opción viable dentro del sector progresista, que seguía alineado con la figura de Francisco. Este cambio se vio reflejado en la segunda fumata negra, que ascendió a las 11:51, confirmando que el proceso de votación aún no había llegado a su conclusión, pero que las posibilidades se reducían considerablemente.

La tercera votación: Prevost se adelanta

Durante la tercera votación, celebrada poco después del mediodía, el proceso se fue clarificando aún más. La figura de Prevost continuó creciendo en apoyo, mientras que Tagle se desinflaba rápidamente. Aunque Parolin mantenía su núcleo de seguidores, la situación ya era insostenible para su candidatura. La tercera fumata negra a las 12:51 dejó claro que el proceso estaba avanzando hacia una resolución, aunque aún quedaba trabajo por hacer.

La comida decisiva: los últimos apoyos para Prevost

La comida que siguió a la tercera votación resultó ser decisiva. En este momento, los seguidores de Parolin, en especial algunos cardenales italianos y curiales, decidieron trasvasar sus votos a Prevost. Este giro consolidó la victoria de Robert Prevost, quien ya se veía como el nuevo Papa. De hecho, con los votos de la tarde, que superaban ligeramente los dos tercios necesarios, se alcanzó la fumata blanca que anunció la elección de León XIV.

La elección de León XIV: emoción y continuidad

Finalmente, a las 17:08 horas del 8 de mayo, el humo blanco que emergió de la chimenea de la Capilla Sixtina selló el resultado. Visiblemente emocionado, Robert Prevost aceptó el encargo de convertirse en Papa. Ingresó en la Sala de las Lágrimas, donde eligió su nombre: León XIV. Este nombre evoca a León XIII, quien fue un pontífice destacado por su encíclica Rerum Novarum en defensa de los derechos de los trabajadores, y también simboliza la continuidad del espíritu del Papa Francisco.

Con esta elección, Robert Prevost se convirtió en el primer Papa norteamericano de la historia, un hecho trascendental que marca una nueva era para la Iglesia Católica.

Conviene recordar que este relato reconstruido por Religión Digital es un relato aproximado de los hechos, ya que los detalles exactos del cónclave y las votaciones permanecerán en la oscuridad hasta que el Papa decida permitir su divulgación, conforme a la disciplina del secreto pontificio. Sin embargo, lo que es indiscutible es que, con la elección de León XIV, se cierra un ciclo y comienza una nueva etapa para la Iglesia, con un Papa que ya es parte de la historia.