La entrada de la provincia de Córdoba en la fase 1 de la desescalada concedida por el Gobierno de España está propiciando múltiples escenas singulares en los cuatro puntos cardinales de la geografía cofrade. Así ocurre sin ir más lejos en la cordobesa Parroquia de Santiago que vuelve a tener cierta normalidad en sus actos tras el periodo de confinamiento al que se ha visto sometida la sociedad.
Con tal motivo la Hermandad de las Penas ha dispuesto a su imponente crucificado de un modo singular ya que permanecerá abajo de su altar para la veneración de los fieles, «presentando una imagen que evoca tiempos pasados, con sudario de tela», según ha explicado la Corporación de la calle del Sol en un comunicado emitido al efecto. «De este modo -subraya la Hermandad- se podrá orar ante Él lo más cerca posible».
De igual modo, las dos dolorosas de la cofradía ataviadas de una manera especial esta pasada cuaresma, con un luto hebreo, por el fallecimiento del Consiliario Fundador de la Hermandad, el Rvdo Padre D. Antonio Navarro Sanchez, «y ante la situación social que estamos viviendo, se mantendrán ataviadas de la misma manera durante estos meses».
Adicionalmente, en la Capilla del Santísimo Cristo de las Penas, se ha ubicado el Bacalao de la Hermandad con el crespón negro que marca el año de luto que estamos viviendo, y la bandera de España con otro crespón negro en señal de duelo y respeto por todas las victimas de esta pandemia y sus familias.
Conviene recordar que los horarios y directrices de Santa Misa de la Parroquia, lo que implica que a partir del miércoles 12 de mayo, la santa misa se celebrará los miércoles y sábados a las 20:30 horas y los domingos a las 12:00 horas. El horario de apertura del templo será, unos 15 minutos antes del comienzo de las Eucaristías. El resto de la semana permanecerá cerrada.
El aforo en la Fase 1 estará limitado a 1/3 de la capacidad del templo que corresponde a 50 personas que deberán ocupar el lugar señalado expresamente en cada banco, siendo atendido por un hermano de la hermandad que lo acomodará en el lugar indicado.
En la puerta, uno o varios hermanos, según se disponga se encargarán de distribuir gel hidroalcoholico y guantes entre los asistentes y de controlar el aforo. Se Es obligatorio el uso de mascarillas y guantes y no se debe tocar ningún elemento u objeto del templo.






