Las piezas más destacas que nos ha mostrado la Exposición Mariana «Sine Labe Concepta»

Uno de los grandes eventos que ha acogido el mundo cofrade jiennense en este ajetreado final de año es la muestra organizada por la Agrupación de Cofradías de la ciudad dedicada a la Santísima Virgen María. La exposición «Sine Labe Concepta», que finalizó recorre hace escasos días tras un corto camino iniciado el pasado 27 de noviembre, ha exhibido el extenso patrimonio cofrade mariano que ha confeccionando la ciudad a lo largo de decenas de años de historia en los que ha sido prolífico el cultivo de piezas de gran significatividad como las que vamos a detallar a continuación.

La sala anexa al Museo Provincial de Jaén ha sido la determinada para acoger la muestra que, en su cartel de presentación acoge una Imagen de la Virgen de entre-candelero realizada en alpaca plateada y dorada por Ramón León, en conjunción con Dolores León y Manuel de los Ríos, perteneciente a la Hermandad de la Amargura.

La exposición, dividida en varias secciones, nos recibe con una gran colección de estandartes, banderas y simpecados. Podemos subrayar la estancia del Simpecado de la Virgen de las Lágrimas de la Cofradía de los Estudiantes, pieza diseñada y bordada en el año 2013 por el taller jiennense «Artesanía del Bordado» y por el taller cordobés «Bordados Barrientos», con un óleo de Francisco Carrillo. Seguidamente, observamos el estandarte de Nuestra Señora de las Angustias de la Hermandad de la Buena Muerte, que sitúa su hechura a principios del siglo XX, de estilo neoclásico con bordados en oro fino y sedas. Del mismo modo, encontramos el estandarte de Nuestra Señora de la Piedad de la Cofradía de la Soledad, realizado por las Hermanas Dominicas de Jaén en terciopelo negro bordado en oro y óleo de Quesada Ruíz en el año 2017.

El Sinelabe de la Cofradía de los Estudiantes también está presente en la muestra. Pieza realizada por «Artesanía del Bordado» en 2010 en oro, plata y sedas sobre terciopelo azul. Asímismo, también descubrimos la bandera concepcionista de la Cofradía de la Expiración, realizada a partir de prendas de la Santísima Virgen de las Siete Palabras.

Del mundo de las Glorias, podemos dar buena cuenta del Gallardete de la Virgen de la Cabeza y el Estandarte de Nuestra Señora del Rocío de Jaén situados en otra fase de la exposición. La primera pieza fue realizada en terciopelo carmesí y restaurada por Javier García y Martín Suárez en 2018. La segunda, elaborada por Rafael Barrientos en hilo de oro.

En el apartado de los pasos de palio, podemos deleitarnos con las más grandes obras de las Cofradías jiennenses. Entre ellas, la bambalina y faldón delantero del paso de palio de María Santísima de las Siete Palabras obras del iliturgitano, Pedro Palenciano, realizadas en oro fino de realce sobre terciopelo de lyon morado cardenal; el faldón delantero y techo de palio de la Virgen de la Paz, realizados por Álvaro Abril y siguiendo el diseño concebido por el desaparecido, Antonio Dubé de Luque; la bambalina y techo de palio de Nuestra Señora de la Estrella, concebidos por Antonio de Padua Villar y José Manuel Martínez Hurtado; el faldón frontal de la Virgen de la Esperanza, realizado por los talleres de Javier García y Martín Suárez en 2016; el frontal del paso de palio de la Virgen de la Victoria, así como los candelabros, realizados por Orfebrería Sevillana en 1997 y la nueva bambalina frontal de Nuestra Señora de la Victoria, concebida por Juan Carlos Colmenero este mismo año.

La muestra, también, da buena cuenta de algunos de tres de los mejores y más arraigados mantos que cubren cada Estación de Penitencia a la Santísima Virgen. En la parte central, tenemos la oportunidad de descubrir una pieza que actualmente no procesiona, perteneciente a Nuestra Señora del Mayor Dolor, realizada por Teresa Degiuli entre los años 1951 y 53 y completado por Lope Salcedo, en los años 80. La obra muestra los escudos de las poblaciones y los partidos judiciales de Jaén incrustados sobre terciopelo granate.

Por otra parte, la joya de la corona de la exposición nos recibe en lo más hondo de la sala. El recién restaurado manto de la Virgen de los Dolores del Sepulcro, que bien podría haber sido hecho por Juan Manuel Rodríguez Ojeda, está bordado sobre terciopelo negro al estilo clásico.

Asimismo, uno de los mantos más antiguos de la capital, el de la Virgen de la Esperanza, realizado en el siglo XVIII, aguarda con otra gran pieza, una saya de tisú de plata, concebida por Javier García y Martín Suárez.

Cabe destacar, también, la existencia de la bella obra perteneciente a la Virgen de la Estrella. Una toca de sobremanto realizada por Juan Manuel Martínez Hurtado en el año 2015.

En el apartado del bordado no podían faltar las sayas. Han sido cinco muestras las que han dado cuenta de esta preciosa pieza que atavía a la Madre de Dios en sus distintas advocaciones. La saya morada de procesión de la Santísima Virgen de la Amargura, una singular prenda confeccionada por Juan Armenteros Chica a partir de bordados del siglo XVII; la Saya de procesión de la Virgen de la Caridad y Consolación, obra realizada por Javier García y Martín Suárez; la saya de procesión de la Virgen de la Soledad, bordada en oro fino por los talleres jiennenses de «Artesanía del Bordado» en 2001; la saya de Santa María del Silencio, realizada por Juan Carlos Colmenero en terciopelo de algodón negro en el año 2020 y la saya de procesión de María Santísima del Dulce Nombre, confeccionada en oro de realce sobre terciopelo color granate por Francisco Mira Montoro en el año 2017.

La realeza de María no se podría entender sin las hermosas preseas que las Tallas Marianas portan sobre la cabeza durante el tiempo litúrgico. La exposición ha desvelado ocho grandes coronas de las devociones populares más reconocidas de la capital. Entre ellas, la corona de procesión de la Virgen de la Capilla, confeccionada por la firma madrileña «Joyería Ansonera» en oro de ley y piedras preciosas en el año 1953; la diadema de la Virgen de la Amargura, realizada en alpaca plateada por Ramón León en 1996; la corona imperial de plata de la Virgen de la Soledad, presea más antigua de la capital del Santo Reino datada en el siglo XVIII y confeccionada en plata de ley; la diadema de la Virgen del Dulce Nombre, realizada en metal sobredorado por Orfebrería «Capilla» de Andújar en 2015; la corona de Nuestra Señora de los Dolores de la Hermandad de la Vera Cruz, realizada y diseñada por José Aumente en el año 1945 y la Aureola de la Divina Pastora, obra de José Manuel Lara bajo diseño de Ramón León del año 2005.

Otro de los grandes atractivos de la exposición han sido la gran cantidad de elementos decorativos realizados en orfebrería tales como candelabros, jarras y candeleros, que han mostrado la profunda relación que posee el mundo cofrade jiennense con el arte del repujado y la filigrana. Destacar en este ámbito, también, la presencia de los candelabros de cola del paso de palio de Nuestra Señora de los Dolores, Titular de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, realizados en metal cincelado por los talleres Orfebres de Manuel de los Ríos en 1997; los candeleros de María Santísima de la Victoria, de estilo barroco, confeccionados en alpaca plateada por Orfebrería Sevillana y el Callado de la Divina Pastora, labrado y repujado en plata de 1ª ley por José Manuel Lara Rutete bajo diseño de José Manuel Marínez Hurtado.