Hay capataces que se creen que son “un médico o un arquitecto”
El mundo del costal ha vivido un crecimiento exponencial durante las últimas décadas. Fruto de ello, en bastantes igualás se pueden llegar a ver a centenares de aspirantes a entrar en una cuadrilla.
Una cuestión que tiene numerosas aristas y que se trató en la entrega semanal de Cofrades 24/7. En la misma, el capataz del misterio de San Benito, Juan Antonio Gil, Melli, reconoció que cuando tanta gente se queda fuera “te da pena”.
Una década igualando
“En San Benito hay gente que lleva una media de diez años igualando (el año pasado entraron dos o tres). En Morón no hacen falta costaleros, pero no hay la barbaridad que hay en Sevilla”, expuso a modo de ejemplo.
En ese sentido, Melli expresó que, “en Sevilla hay gente que va a igualar y me dicen me voy contigo a Morón a sacar pasos, les digo que no, evidentemente, porque ellos buscan entrar en Sevilla, no entrar en Morón”.
“Pero te da mucha pena”, insistió el capataz. “Hay gente que viene de Ciudad Real, de León, de Galicia, de Barcelona. Y hay un americano, que viene de Miami”.
Un problema
Ante lo que Carlos Lara reflexionó que, “eso va en contra del tío, porque alguien que se acerque a una cofradía como San Benito y llega con 35 o 37 años, que el tío está fuerte, a lo mejor cuando diga entrar tiene ya 50 y se le ha pasado el arroz”.
Uno a uno
Por su parte, Melli, que a igualar en San Benito se presentaron “más de 200 seguro” y, “uno por uno, los igualé y los atendí a todos”. Esto para afirmar que “lo que a mí me han hecho no quiero que se lo hagan a otra gente”.
Así, si “un chaval que llega allí con toda la ilusión del mundo, qué menos que tú pierdas un minuto o dos con él. Que tengo que estar tres horas, pues estoy tres horas, pero a todo el que ha ido lo he igualado y lo he atendido”.





