Los Arquillo presentan una querella contra ocho o nueve personas que los habrían injuriado en blogs por la restauración de la Macarena

Francisco y David Arquillo, padre e hijo y responsables de la restauración de la imagen de Nuestra Señora de la Esperanza Macarena, han presentado una querella por presuntos delitos de injurias contra entre ocho y nueve personas que, según indican, «los habían injuriado en distintos blogs» tras la polémica intervención que desató críticas intensas en redes sociales y entre los fieles.

Una reacción judicial frente a los ataques digitales

La decisión de acudir a la vía judicial se produjo tras los ataques personales y las descalificaciones públicas que se sucedieron después de la restauración efectuada sobre la emblemática imagen. Los Arquillo consideran que una parte de los comentarios difundidos superó el marco de la opinión legítima, adquiriendo un carácter claramente injurioso capaz de afectar su reputación profesional, construida a lo largo de años de dedicación a la restauración artística.

La querella criminal se dirigió específicamente a usuarios de blogs y perfiles sociales responsables de comentarios vejatorios. La acción legal tiene como objetivo que los tribunales examinen estas expresiones como posibles delitos de injurias, entendiendo que no se limitaban a valorar la actuación técnica, sino que buscaban menoscabar el honor y prestigio de los restauradores.

Archivo provisional por motivos formales

El procedimiento inicial recayó en el Juzgado de Instrucción 3, que archivó las diligencias previas en un auto fechado el 20 de noviembre de 2025. La resolución judicial destacó defectos formales, como la ausencia de un acto de conciliación previa y la falta de un poder especial para interponer la querella. Posteriormente, el caso fue repartido entre distintos juzgados, dado que cada presunta injuria se consideró un hecho separado, generando causas distintas.

Contexto de la crisis y medidas adoptadas

La restauración de la Macarena se convirtió en uno de los episodios más controvertidos vividos por la Hermandad en las últimas décadas. A las críticas técnicas se sumaron burlas, mofas e insultos personales que se prolongaron durante semanas. Ante esta situación, los Arquillo recopilaron los perfiles desde los que se emitían mensajes considerados denigrantes, al estimar que tales expresiones cuestionaban no solo la actuación puntual, sino toda su trayectoria profesional.

Tras la controversia, la Junta de Gobierno de la Hermandad pidió disculpas a los hermanos y devotos por el «daño moral» que pudiera haber causado la intervención de conservación y mantenimiento. Además, se ordenaron actuaciones de urgencia sobre la imagen y se convocó un cabildo extraordinario, en el que se decidió que Pedro Manzano asumiera la responsabilidad de devolver a la Macarena su impronta tradicional. Los trabajos culminaron el 8 de diciembre, con la imagen repuesta al culto y una acogida ampliamente favorable por parte de los fieles, cerrando simbólicamente un capítulo marcado por la tensión institucional y el debate público.

Un proceso en curso

A pesar del archivo provisional, los letrados de los Arquillo analizan la posibilidad de impugnar la resolución, que sigue abierta mientras se estudian las opciones procesales disponibles. La querella representa, en cualquier caso, la vía legal adoptada por los restauradores frente a las injurias que consideran que excedieron los límites del debate público y la crítica artística, convirtiéndose en un conflicto de relevancia patrimonial y devocional para la corporación.