Los brutales números que dibujan el brillante futuro de La Bondad

La nómina de hermanos ya supera en número a cofradías de raigambre

La Prohermandad de la Bondad no es una corporación al uso. Nació hace una década, partiendo de un boceto del imaginero Antonio Bernal que, no solo hizo saltar los cánones por la dulzura del Señor, sino porque en apenas un lustro un grupo de cofrades del Barrio de la Fuensanta consiguió los medios para que llegara.

Además, La Bondad tiene su sede en el Santuario de la Patrona de la ciudad, la vecina más antigua del barrio, coronada, y por la que tanto luchó -para darle el esplendor que ahora tiene- el que fuera Presidente de la Agrupación de Cofradías, Juan B. Villalba. Pues bien, con la Patrona allí, los cofrades de La Bondad recuperaron para Córdoba a otra joya, la Reina de los Apóstoles, cuya llegada fue un soplo de alegría para el barrio.

Ya son méritos en una década (además de una importante obra social en un barrio humilde, una salida procesional más que digna, un patrimonio en crecimiento, etc.), pero lo es más que, cuando consigues el nombramiento como prohermandad, pides dos años extra para llegar al objetivo en las mejores condiciones. A eso se le llama de una sola forma: sensatez.

A carta cabal, en La Bondad no paran de trabajar y los frutos se ven también en los números, superiores -o muy, en algunos casos- a los de cofradías asentadas en cuanto a la nómina de hermanos. De hecho, en la entrevista concedida por Francisco Javier Carmona (el Hermano Mayor de la Bondad) a Gente de Paz, este reveleba que ya forman más de siete centenares la nómina de cofrades de la corporación de La Fuensanta.

Los datos

En ese sentido, otro dato es más esclarecedor si cabe, cada semana (no cada mes ) se dan de alta dos o tres nuevos hermanos. Eso lo dice todo y no. Porque luego está el asunto de las nuevas túnicas, que se estrenarán en la estación de penitencia de 2025.

Para el Sábado de Bondad de 2025 (a fecha de julio de 2024) ya se han comprado más de 70 equipos nazarenos. Esto es, partiendo de cero, alrededor del diez por ciento de los cofrades de La Bondad ya piensa (y ha pagado por ello) salir en la procesión. Con todos los meses que aguardan (los más intensos en el tramo ffinal), decir que la cifra que se aventura en el cortejo es esperanzadora es poco. Y, a su vez, en la última procesión ya participaron unos 40 niños.

Que la cofradía de La Fuensanta de Córdoba necesitaba una hermandad de penitencia era una realidad, que La Bondad está haciendo un trabajo espectacular, no lo los menos, quizá mayor aun.