El hermano mayor de La Bondad da las claves de los grandes proyectos que tiene por delante la prohermandad y avanza que ya superan los 700 hermanos
“La Virgen me trajo aquí”. Esa frase la pueden suscribir muchos cofrades, pero en el caso de la Reina de los Apóstoles cobra especial importancia. Su caso es conocido y soslayado, pero ya poco importa, porque en el Santuario del Pocito, comparte devoción con la Patrona de Córdoba.
El actual hermano mayor de la Prohermandad de la Bondad, Francisco Javier Carmona Ríos, perteneció a la asociación de fieles de La Exaltación, donde estaba Ella. Luego llegó a La Bondad y la Virgen le siguió, le marcó el camino y, aunque confiesa que queda bastante para verla en procesión y el camino se ha escrito con algún renglón torcido, ahora todo se antoja diáfano en el horizonte de una corporación que podría ser ya, perfectamente, una cofradía.
No tienen prisa, se marcaron el plazo ellos y las cosas fluyen y el Barrio de la Fuensanta, el de la Patrona, disfruta de su cofradía, que es lo importante.
– ¿En qué momento se encuentra La Bondad?
Ilusionante, por la cantidad de personas que hay en la hermandad y las que había y se están acercando de nuevas y que están viendo que se están haciendo las cosas bien. Cada semana, no digo mes, se van haciendo dos o tres nuevos hermanos. Estamos súper contentos, ya vamos por más de 700. Vemos que los proyectos que estamos intentando sacar a cabo la gente los está aceptando muy bien y nos están apoyando bastante.
“Cada semana, no digo mes, se van haciendo dos o tres nuevos hermanos. Estamos súper contentos, ya vamos por más de 700”
– ¿Cuáles son esos proyectos?

Ya tenemos la primera fase de nuestro nuevo paso, este año el baquetón y la mesa será nuestra y la canastilla será préstamo de José Carlos Rubio, del antiguo paso del Prendimiento, del caoba. El año que viene ya irá la canastilla nuestra. Y otra cosa súper ilusionante es que el cortejo ya irá con hábito nazareno (en 2025). El proyecto ha tenido muy buena aceptación y van ya (en julio) más de 70 hermanos que ya han encargado su hábito en propiedad.
– ¿Qué sucedió con el paso de La Borriquita?
Teníamos esa ilusión porque era un proyecto de la antigua junta, a la que yo también pertenecía, y se vio bien comprar ese paso como intermedio entre el nuestro y el que tenemos, porque las imágenes ya no caben más. Vimos una buena opción comprar el de La Borriquita cuando ellos tuvieran el suyo. Hablamos con ellos, se quedó en que cuando tuvieran el suyo nos quedábamos con ese y, por circunstancias externas a nosotros, que han tenido ellos y todo el mundo sabe, el paso no llegó el año pasado, tampoco este año y decidimos que no íbamos a seguir esperando. Sobre todo, por la salud nuestra, tuvimos ansiedad. Fueron causas externas y en el último cabildo de hermanos se decidió que se iba a continuar con el proyecto que estábamos haciendo y bastante contentos. Han sido dos años de tregua para buscar un paso nuevo porque confiábamos en ese y, al final, no ha sido pero tampoco pasa nada.
“Otra cosa súper ilusionante es que el cortejo ya irá con hábito nazareno (en 2025)”
– Pero la ilusión sigue intacta.
Sí. Es verdad que es un proyecto de mucha envergadura, estaremos bastantes años embarcados en él, pero muy contentos porque va a ser nuestro paso y, poco a poco, se irá viendo la evolución.
– Paso, túnicas y ¿para cuándo la salida de la Virgen?

Ahora mismo y con todo el dolor de mi corazón, va a tener que esperar bastantes años, hasta que tengamos el paso de misterio bastante encauzado. Meterte en dos proyectos de tanta envergadura para una prohermandad -no olvidemos que todavía no somos ni hermandad, aunque el ritmo es muy bueno y los hermanos colaboran bastante- , sinceramente, abarcar los proyectos económicamente nos cuesta muchísimo trabajo. Veremos a la Reina de los Apóstoles en las calles, habrá otra junta, otra gente, pero la veremos.
– ¿Qué imágenes le quedan al misterio?
La portera del Patio de Caifás, donde se recoge la escena de las negaciones de San Pedro; y dos soldados judíos. El proyecto inicial era uno, pero casi seguro que se cambiará por otra imagen de Antonio Bernal, que le va a dar a la escena un poco más de empaque. No es el gallo, que se cambiará (risas).
“El paso de La Borriquita no llegó el año pasado, tampoco este año y decidimos que no íbamos a seguir esperando”
– ¿Habrá alguna imagen el año que viene?
No. Para 2027 sí puede que haya algo, para poder seguir terminando el misterio.
– Cundo el misterio esté completo ¿va a impactar mucho?

Creo que sí. Es una escena que en Córdoba no existía hasta ahora mismo y la dulzura que transmite el Señor con San Pedro llorando, eso ya te nubla el resto del misterio cuando lo ves de frente en la calle. Pues imagínate cuando ya tenga el misterio completo y en un paso grande.
– La prohermandad está llevando a cabo muchos proyectos y parte de un periodo corto ¿Cómo se consigue?
Lleva unos diez años y el Señor llegó hace cinco. Puedo hablar poco de esa parte histórica, porque no estaba. Vengo del antiguo grupo parroquial de La Exaltación, que es donde se encontraba la Reina de los Apóstoles, me hice hermano un poco antes de que llegara al Señor. Y en una reunión de hermanos dimos varias propuestas y, una de ellas, fue donarla al Santuario de la Fuensanta y, a raíz de ahí, comencé a colaborar un poco más intensamente en La Bondad. La Virgen me trajo aquí, como yo digo.
Cuando se pensó en la idea del Señor fueron a Antonio Bernal y le explicaron la idea, Antonio les enseñó un busto que ya tenía. Se empezó a trabajar y yo, que llegué después de tantos año de trabajo en La Exaltación que prácticamente desapareció, en tan pocos años se está consiguiendo bastante. Creo que es un barrio (el de La Fuensanta) que necesitaba de una cofradía de Semana Santa.
«Veremos a la Reina de los Apóstoles en las calles, habrá otra junta, otra gente, pero la veremos»
– ¿Cómo fue la llegada de la Virgen?
Llegó bastante antes de cuando se presentó en la parroquia, estuvo en el camarín de la Virgen de la Fuensanta. Y, desde que llegó esa noche, la recibieron como en su casa, como si hubiera estado aquí siempre. La acogieron como lo hicieron con el Señor.
“(En Semana Santa nos gustaría salir) a principios de semana, Jueves y Viernes Santo no queremos”
– ¿Cómo ves a la Virgen en la calle?
Personalmente llevo muchos años en la Hermandad del Descendimiento y la veo Buen Fin. En colores más azulitos (risas) y también el nuevo palio de la Piedad de los Salesianos. Pero será algo que será para siempre. Será alegre, algo de la Fuensanta.
– La procesión no para de crecer cada año ¿Os imagináis en Semana Santa?
Da un poco de vértigo. Queremos dar los pasos muy poco a poco para no equivocarnos, que al final nos equivocaremos y pediremos disculpas. Ahora mismo estamos en nuestra zona de confort, en el barrio, controlamos las calles, los horarios… salir nos da un poco más de vértigo, pero muchísima ilusión. El día que el Señor de la Bondad a la Catedral para nosotros será emocionante. Y trabajaremos para el día que llegue.
«Creo que es un barrio (el de La Fuensanta) que necesitaba de una cofradía de Semana Santa»
– ¿Tenéis algún día de la Semana Santa pensado?

Entre charlas hablamos de broma. A principios de semana, Jueves y Viernes Santo no queremos, ya hemos visto lo que ha pasado en Cañero. Eso, al final, te lo proponen y ya vas viendo cómo lo puedes manejar. Tenemos que ser hermandad, agruparnos y luego decidir el día, todavía queda bastante.
– Cuando se os nombra prohermandad os marcáis más plazo del establecido.
En ese momento estaban dando unos cuatro años y pedimos seis, porque veíamos que, al ritmo que estábamos creciendo, teníamos que gestionar muchísimas cosas. Cuatro años ya habrían pasado este año y todavía nos queda mucho camino que recorrer para hacer una estación de penitencia completa, que es la cara visible en la calle. Todavía nos quedan dos, estamos con el proyecto del paso, las túnicas y el día que seamos hermandad estará la cosa más avanzada.
«Veo a la cofradía a principios de semana, Jueves y Viernes Santo no queremos»
– Habéis renovado con Cristo de Gracia, pero estaba el proyecto con la antigua Banda de la Fuensanta.

Ese proyecto sigue en pie. Tenemos que mantener una reunión para encauzarlo. Hubo un parón con la hermandad cuando se convocaron elecciones y nos vamos a sentar y darle otra visión, para que ellos y nosotros lo encaucemos. Está un poco parado por nuestra parte, pero porque no nos ha dado tiempo a más, pero es ilusionante.
«La Virgen en la calle será alegre, algo de la Fuensanta»
– Son dos estilos muy distintos.
Es algo totalmente diferente, las bandas de cornetas no so son como hace treinta años. Por eso nos tenemos que sentar, pero hay buena relación.
– ¿Qué proyecto le gustaría concluir en su mandato?
El estandarte del grupo joven, porque tienen más de cuarenta miembros que están siempre aquí. Para la junta de gobierno es nuestro respaldo. Y consideramos que tienen que tener un estandarte que sea algo de la categoría que estamos consiguiendo con los enseres de la hermandad, como el bacalao. Ellos están trabajando mucho y se van a presentar varios y que elijan. Y otro es el patrimonio humano y que sea una hermandad abierta.





