Un enclave cofrade que encadena jornadas de intensa actividad
El Pocito, el humilladero situado a las puertas del Santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta, acaba de convertirse en centro neurálgico logístico de la Hermandad de la Agonía, tras completarse el traslado de sus pasos procesionales a este enclave desde el que se articulará la salida del próximo Martes Santo.
La presencia de los pasos en este espacio marca un hito decisivo dentro del calendario organizativo de la corporación, que inicia así las labores técnicas de montaje con vistas a la estación de penitencia que tendrá lugar en poco más de una semana. Un enclave que hace tan solo unas horas era escenario de la recogida de la Pro Hermandad de la Bondad y que desde este preciso instante se convierte en metafórico lugar de peregrinación para los hermanos de la Agonía con el ánimo de preparar su inminente salida procesional.
La fase final de los preparativos, a la espera de los Titulares
Con los pasos ya ubicados en el Pocito, la hermandad se adentra en la etapa definitiva de su planificación, quedando pendiente únicamente el traslado de sus Sagrados Titulares, que se producirá en fechas próximas. Este movimiento culminará el dispositivo organizativo previo a la estación de penitencia, cerrando así el engranaje logístico que sustenta la salida procesional.
Un traslado público que vertebrará distintos barrios de la ciudad
La corporación ha diseñado un itinerario de marcado carácter devocional para el traslado de sus imágenes titulares, el Santísimo Cristo de la Agonía y María Santísima de la Salud, que tendrá lugar el 26 de marzo, Jueves de Pasión, en horario comprendido entre las 18.00 y las 22.00 horas. Este recorrido, con una duración estimada de cuatro horas, enlazará el barrio del Naranjo con el Santuario de la Fuensanta, configurando una manifestación pública de religiosidad profundamente arraigada.
El cortejo iniciará su discurrir desde la Parroquia de Santa Victoria, avanzando por Párroco Agustín Molina, Académico Sarazá, Madres Escolapias, Acera Fuente de la Salud, Alonso el Sabio, Ollerías, Mayor de Santa Marina, Moriscos, Obispo López Criado, San Agustín, Jesús Nazareno, Arroyo de San Rafael, Ronda de Andújar, Puerta Nueva, Hernando de Magallanes y Pintor Pedro Berná, hasta alcanzar su destino en la Fuensanta. Todo el trayecto se desarrollará en un clima de recogimiento y silencio, subrayando su dimensión espiritual.
La Fuensanta, nuevo punto de partida de la estación de penitencia
La decisión de establecer el inicio de la estación de penitencia en el Santuario de la Fuensanta supone una transformación sustancial respecto a ejercicios anteriores, cuando la cofradía partía desde la Catedral. Este cambio responde a la negativa del Cabildo a mantener dicho emplazamiento, circunstancia que ha obligado a la hermandad a redefinir de manera integral su estructura organizativa. Como consecuencia directa de esta determinación, los pasos procesionales tendrán su salida desde el Pocito, mientras que los nazarenos harán lo propio desde el santuario, lo que implica una reorganización completa del cortejo, así como una adaptación precisa de tiempos, recorridos y espacios en la jornada del Martes Santo.
Un cambio explicado en Cabildo extraordinario
La nueva configuración fue presentada ante los hermanos en un Cabildo extraordinario convocado por la Junta de Gobierno, presidida por David Carbonero, donde se expusieron de forma pormenorizada los motivos que han conducido a esta decisión, así como sus implicaciones prácticas. Durante la sesión, se abordaron los aspectos estructurales derivados de este cambio, ofreciendo una visión global del impacto que tendrá en la planificación de la estación de penitencia.
Desde la hermandad se ha insistido en que esta modificación se asume con plena normalidad institucional y sentido de responsabilidad, subrayando que el traslado del punto de salida, que tendrá un año de vigencia, no altera ni la identidad ni el carácter penitencial de la corporación. De este modo, la cofradía reafirma su compromiso con el adecuado desarrollo de su salida procesional, que en esta ocasión tendrá en el Santuario de la Fuensanta su nuevo origen, con los pasos ya dispuestos en el Pocito como símbolo tangible del comienzo de una cuenta atrás ilusionante.





