Los Premios Demófilo reconocen en 2025 la riqueza artística y devocional de la Semana Santa de Sevilla

La Fundación Machado, bajo la presidencia de Antonio Zoido, ha hecho público el fallo de los Premios Demófilo 2025, galardones que desde 1988 distinguen a personas, entidades y creaciones que contribuyen al enriquecimiento cultural y religioso de la Semana Santa de Sevilla. Con el paso de los años, estos reconocimientos han ido consolidando un prestigio incuestionable, no solo por el prestigio de la institución que los concede, sino también por haber sabido captar la sensibilidad popular hacia ese universo de arte, tradición y espiritualidad que envuelve la Semana Mayor.

Trayectoria y conservación de tradiciones

El premio a una larga trayectoria ha recaído en la artesanía de la palma rizada, expresión popular que, a través de cursos y talleres organizados por hermandades y colectivos, mantiene viva una tradición profundamente vinculada a la Semana Santa. La palma rizada, que engalana balcones y terrazas en los días previos a la Pasión, es además la primera insignia en acceder a la carrera oficial, portada por el nazareno de la Borriquita que solicita la venia. Aunque el reconocimiento se hace extensivo a todas las hermandades y talleres, la Fundación ha querido subrayar especialmente la labor iniciada por el ex teniente de alcalde Juan Ortega, así como el impulso de la Hermandad de San Esteban, donde Bobby Bustamante organizó uno de los primeros talleres de esta artesanía.

Arte permanente: la cruz de taracea

El premio a una obra de arte permanente se ha concedido a la cruz de taracea del Cristo de la Corona, realizada por los artesanos marroquíes Lancen y Mohamed Labyad. Esta pieza nació en Essaouira, en el marco del II Encuentro “El alma de las culturas”, y representa un ejercicio de artesanía entendido como espacio de entendimiento y diálogo frente a la intolerancia religiosa.

Arte efímero: candelería pintada en San Vicente

En la categoría de obra de arte efímera, el jurado ha distinguido a Manuel Jesús Blanco Mesa, autor de la candelería pintada de la Virgen de los Dolores, titular de la Hermandad de las Penas de San Vicente. Con motivo del 150 aniversario fundacional de la corporación, los cirios del palio se transformaron en un relato iconográfico donde se integraban escudos y símbolos de Papas, Arzobispos e instituciones, incluidas las hermandades del Lunes Santo. Una propuesta que dotó de un marcado carácter histórico a un elemento tan transitorio como la cera.

Galardón extraordinario: el manto de Consolación

El galardón extraordinario ha sido otorgado a la Hermandad de la Sed, al taller de Charo Benardino y, a título póstumo, a Fernando Prini, por la creación del nuevo manto de Santa María de Consolación, Madre de la Iglesia. La obra, concebida de manera colectiva, conjuga diseño, virtuosismo técnico y personalidad artística, convirtiéndose en un símbolo de la capacidad de las hermandades para generar arte propio y reforzar la idiosincrasia sevillana.

Un prestigio creciente

Con estos premios, la Fundación Machado vuelve a poner de relieve la capacidad de la Semana Santa de Sevilla para renovar sus formas artísticas sin perder su esencia devocional. La edición de 2025 no solo ensalza piezas singulares, sino que también reivindica el papel de los talleres artesanales, los artistas y las hermandades en la transmisión de valores y en la construcción de un patrimonio cultural compartido.