San Juan de Aznalfarache vivió este sábado una jornada de especial trascendencia religiosa y cultural con la imposición de la Medalla de Oro del municipio a Nuestra Señora de los Dolores, titular de la Hermandad Sacramental de San Juan Bautista. La distinción, aprobada en el Pleno ordinario de septiembre, reconoce más de dos siglos de fervor en torno a esta devoción mariana, profundamente arraigada en la vida del municipio.
La alcaldesa, María Luisa Moya, fue la encargada de colocar la presea en un solemne acto celebrado en la plaza de la Mujer Trabajadora, donde subrayó que la Virgen de los Dolores constituye “un reconocimiento al amor, la fe y la devoción que durante generaciones ha despertado en el corazón de los sanjuaneros, un homenaje por sus más de dos siglos de devoción en nuestro municipio”. La regidora añadió además que la imagen “forma parte inseparable del alma de nuestro pueblo, representando la devoción popular, el patrimonio inmaterial y la historia viva de San Juan”.
La jornada comenzó en torno a las seis de la tarde, cuando la imagen salió en Santo Rosario desde la parroquia de San Juan Bautista con destino al Ayuntamiento. Allí se celebró la misa solemne, acompañada por el grupo vocal de cámara Opus Vocis, y posteriormente el acto institucional que contó con las intervenciones de la viceconsejera de Cultura de la Junta de Andalucía, María Esperanza O’Neill, la propia alcaldesa y el Hermano Mayor de la corporación, Fernando Paz.
Tras la ceremonia, la Virgen emprendió una procesión extraordinaria por las calles de la localidad. La comitiva estuvo integrada por la Junta de Gobierno de la hermandad, miembros de la Corporación municipal y representantes de todas las hermandades de San Juan de Aznalfarache. El paso fue dirigido conjuntamente por los capataces de la familia Peña y auxiliares y la familia Ariza, manteniendo una cadencia solemne acorde con la importancia del acontecimiento.
Con este reconocimiento, San Juan de Aznalfarache refuerza el vínculo entre su identidad colectiva y la Virgen de los Dolores, cuya presencia espiritual ha marcado la historia del municipio y continúa siendo referencia de fe y patrimonio en la provincia de Sevilla.





