Las reliquias de los Santos Mártires de Córdoba serán trasladadas a la Santa Iglesia Catedral para celebrar allí los cultos que tradicionalmente se celebran los días 23, 24, 25 y 26 de noviembre. Una decisión derivada de la petición efectuada por el Cabildo Catedral, que ha solicitado la presencia de dichas reliquias para presidir las jornadas del Primer Congreso Internacional sobre Cultura Mozárabe que tendrá lugar en Córdoba durante los días 23 a 26 de noviembre.
Además de protagonizar el ciclo cultual, el jueves 23, a partir de las 19:45, coincidiendo con el primer día del triduo, se realizará una procesión con las reliquias por el Patio de los Naranjos que culminará con su entronización en el presbiterio de la Capilla Mayor de la Santa Iglesia Catedral.
Previamente, el día 17 de noviembre, festividad de San Acisclo y Santa Victoria, se celebrará en el Puente Romano, a las 17:30, la tradicional ofrenda floral a los Patronos de la ciudad y la diócesis de Córdoba, y el mismo día, a las 19:30, tendrá lugar en la Basílica de San Pedro la Santa Misa de rito hispano-mozárabe presidida por monseñor Demetrio Fernández, obispo de Córdoba.
Esta presencia en el mayor templo de la diócesis se produce tras la última ocasión que tuvo lugar en 2014 cuando, también a petición del propio Cabildo con motivo del 775 aniversario de la consagración de la Catedral al culto cristiano, lugar al que llegaron presidiendo una procesión que las trasladó desde San Pedro sobre parihuelas, acompañada por el grupo musical de capilla de la banda de la Esperanza.
Las reliquias de los Santos Mártires corresponden a un grupo de cristianos mozárabes condenados a muerte por su fe bajo los reinados de Abderramán II y Mohamed I en el Emirato de Córdoba. Estos martirios se conocen gracias a una única fuente, la hagiografía de Eulogio de Córdoba que registró la ejecución de cuarenta y ocho cristianos que desafiaron la ley islámica. En su mayoría hicieron declaraciones públicas de rechazo del islam y proclamación de su cristianismo.
Los restos de los santos corrieron distinta suerte y si bien algunos no pudieron ser recuperados debido principalmente a la quema de los cadáveres, de los 48 se recogieron las reliquias de unos 28. Estas fueron depositadas en un monasterio cordobés y tras su clausura en la Iglesia de San Pedro donde se depositaron conjuntamente en un arca de plata hasta la actualidad.





