Si la Hermandad del Rocío de Córdoba era la primera en salir el pasado jueves, este sábado lo ha hecho la Hermandad más antigua de la provincia y madrina de la filial de la capital, se ha puesto en camino la Hermandad del Rocío de Lucena.
Tras su Misa de Romeros en la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, la comitiva comenzó su recorrido por la localidad, transitando por la Cuesta del Carmen, Párroco Joaquín Jiménez Muriel, Plaza de la Barrera, Juego de Pelota y Santiago, donde se realizó una ofrenda floral en la parroquia del barrio que lleva el nombre del Apóstol y Las Filipenses. Tras ese bello momento, la carreta que porta el Simpecado de la Hermandad y a compás del tamboril y la flauta, palmas y vivas a la Blanca Paloma, atravesó las calles Ancha, Veracruz, Plaza Alta y Baja, Plaza de Archidona, San Miguel hasta detenerse en la Plaza Nueva, donde cada año la Filial se despide de su Patrona, Nuestra Señora de Araceli, que preside el Altar Mayor de la parroquia de San Mateo hasta primeros de junio, momento en el que regrese a su Santuario.
Allí se vivió el momento más emotivo de los rocieros, pues se despidieron oficialmente de la villa, de su gente, y lo hacieron ante su Madre. Ante la atenta mirada de la Patrona del Campo Andaluz, la Presidenta la de Hermandad rociera dirigió unas palabras a su pueblo, a sus Madres, dando las gracias por todo lo concedido este año (recordemos que su hija es Aracelitana Mayor) y todo lo que se le concederá a su pueblo.
Han llegado hasta Las Navas del Sepillar, siendo este año el primero en el que pernoctan allí. No obstante, no es único cambio en el camino que sufrirá la Hermandad de Lucena, pues en este Rocío 2018 cruzará la Barcaza de Coria el domingo por la tarde noche y no el lunes como era habitual.





