Luis Galán y María Dolores Jiménez se disputan el futuro de la Hermandad de la Quinta Angustia

Dos trayectorias contrapuestas se enfrentan en unas elecciones que marcarán el devenir institucional y patrimonial de la corporación del Miércoles de Pasión

La Hermandad de la Quinta Angustia de Córdoba encara un momento decisivo con la celebración del Cabildo General de elecciones, previsto para el lunes 30 de junio de 2025, a las 20:30 horas en su Casa de Hermandad, sita en la Plaza Gonzalo de Ayora. A este proceso concurren dos candidaturas de perfiles profundamente diferentes: Luis Galán Soldevilla, jurista de amplia trayectoria y con arraigo en la hermandad, y María Dolores Jiménez Aguilar, empresaria del sector de la construcción cuya única vinculación interna ha sido el desempeño del cargo de camarera.

Luis Galán, experiencia acreditada en el ámbito jurídico, cofrade e institucional

Luis Galán Soldevilla, abogado en ejercicio y figura respetada en los ámbitos legal, universitario y cofrade, formaliza su candidatura con un bagaje que combina conocimiento, compromiso y presencia continuada en la vida interna de diversas corporaciones penitenciales cordobesas. Desde 1991, ejerce como asesor jurídico del Colegio Oficial de Médicos de Córdoba, donde hoy dirige su Departamento de Asesoría Jurídica. Es también miembro de la Junta Directiva de la Asociación Andaluza de Derecho Sanitario.

En el ámbito académico, su vinculación con la Universidad de Córdoba se remonta a más de tres décadas. Ha sido profesor asociado en Derecho Civil y, desde 2012, investigador en el Área de Derecho Procesal, contribuyendo a la formación de generaciones de juristas.

Su presencia en la vida institucional cordobesa ha sido igualmente notable: ocupó cargos directivos en el Real Círculo de la Amistad y fue designado por el Pleno del Ayuntamiento como presidente del Consejo Social de la Ciudad entre 2020 y 2023, etapa en la que impulsó proyectos como la Agenda Córdoba o la Base Logística del Ejército de Tierra.

En el plano cofrade, su recorrido es extenso y sólido. Inició su participación como costalero en la Sentencia y en la Buena Muerte, donde fue miembro de Junta de Gobierno. Destacó como promotor de la reforma estatutaria que permitió la incorporación plena de la mujer a la vida de esta última hermandad. Desde 2018, forma parte activa de la Quinta Angustia, habiendo desempeñado los cargos de Diputado de Cultos y Diputado Mayor de Gobierno, lo que acredita una implicación real y sostenida en la estructura interna de la cofradía.

María Dolores Jiménez, perfil empresarial y una vinculación puntual con la hermandad

En contraste, la empresaria María Dolores Jiménez Aguilar concurre como candidata desde una posición externa al gobierno de la hermandad. Consejera delegada de la firma Jícar, Obra Civil e Infraestructuras, y presidenta de Construcor desde 2017, su candidatura representa un perfil empresarial que ha ganado notoriedad pública en el ámbito económico de la provincia.

No obstante, su única vinculación con la hermandad se limita al desempeño del cargo de camarera de la Virgen de la Quinta Angustia por lo que su hipotético desempeño gestionando una hermandad, que nada tiene que ver con una empresa, es un melón por catar. A pesar del evidente valor devocional y estético de dicha labor, carece de experiencia en los órganos de gobierno de la cofradía, y no ha estado presente en el diseño ni en la ejecución de los principales hitos de su trayectoria reciente. Una carencia que puede suplir con ilusión y rodeándose de un equipo con experiencia suficiente. Habrá que esperar sí su equipo posee estas características.

Un proyecto en desarrollo: el paso del Señor del Soberano Poder

El mandato iniciado en 2021, bajo cuya estela se presentan estas elecciones, ha estado marcado por un notable impulso artístico e institucional. Su principal concreción será la incorporación, en la Semana Santa de 2026, de la imagen de Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder, que procesionará en un monumental paso de inspiración mercedaria diseñado por Curro Claros. El proyecto conjuga plata, carey y bordado, y busca establecer un nuevo lenguaje estético en la Semana Santa cordobesa, dotando a la hermandad de una proyección visual y devocional de primer orden.

Este hito, ya en fase de ejecución, constituye un legado en curso cuyo desarrollo exige continuidad, solvencia técnica y conocimiento profundo del engranaje cofrade, factores que la candidatura de Galán acredita y que, en el caso de Jiménez Aguilar, plantean incógnitas aún no despejadas.

Cambio o consolidación: el dilema de una hermandad en ascenso

El proceso electoral se perfila, por tanto, como una encrucijada entre la consolidación de un modelo organizativo vertebrado desde dentro o la apertura a una nueva etapa con escaso bagaje interno, en la que el conocimiento de la hermandad deberá ser adquirido sobre la marcha. En un contexto donde los desafíos patrimoniales, litúrgicos y humanos son cada vez mayores, los hermanos deberán valorar si optan por la continuidad de quienes han dirigido y fortalecido el proyecto desde sus orígenes, o si abren una vía inexplorada que aún debe demostrar su viabilidad.

El 30 de junio no será sólo una cita estatutaria. Será una decisión con consecuencias duraderas para la identidad espiritual, estética y organizativa de la Hermandad de la Quinta Angustia, llamada a ocupar un lugar destacado en el panorama cofrade del siglo XXI.