Los hermanos de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Córdoba y San Juan Pablo II han elegido este sábado a la persona que deberá regir los destinos de la filial rociera los próximos tres años, Guadalupe Grande Conde, que encabezaba la única candidatura sometida a la consideración de la asamblea de hermanos. Se convierte de este modo en la primera mujer que ocupa este cargo en la Hermandad del Rocío de Córdoba.
Los hermanos han respaldado a Grande Conde con mayoría absoluta, pues de los 188 votos emitidos 179 han sido a favor frente a los 2 en blanco, 13 en contra y uno nulo.
Lupe, como es conocida en la Hermandad, pertenece a la misma desde su adolescencia, coincidiendo con los primeros años de la Filial rociera tras la refundación, al igual que toda su familia. Ha ostentado el cargo de tesorera estos tres últimos años. Peregrina de a pie, hace el camino andando al lado del Simpecado desde Córdoba al Rocío, junto a sus grandes amigas y compañeras de rezos en silencio. Hija de Hermano Mayor, pertenece también a la Hermandad del Perdón, Cofradía hermanada con la Filial rociera desde 2013, teniendo como advocación mariana a María Santísima del Rocío y Lágrimas.
Guadalupe se ha dirigido a los hermanos en una misiva donde comienza recordando su arraigada devoción hacia la Virgen del Rocío, heredada de su padres y vivida en familia. Una familia que cuidó «mi crecimiento en la fe desde mi más tierna infancia y me hicieron hermana de nuestra hermandad, nada más nacer. 45 años llevo perteneciendo a la misma y viendo como en casa se cuidaba y se participaba de la vida de Hermandad».
Lupe Grande, fiel defensora de «la familia como núcleo fundamental de la Iglesia y nuestra sociedad», anuncia que le gustaría que las familias tuvieran una participación activa en una vida de Hermandad que pretende que «se vea reforzada y revitalizada en una Hermandad abierta, donde los lazos entre los hermanos y las relaciones personales se vean fortalecidas a través de las convivencias, pero donde no descuidemos nuestra fe, nuestra formación, nuestra participación en los Sacramentos y nuestra pertenencia a la Iglesia».
Hace hincapié también en su trabajo hacia «los más necesitados, débiles y excluidos. Por eso tendrá un gran peso la Obra Social, en la que seguiremos trabajando con entidades como Andex y Cáritas, sin olvidar a nuestros mayores: ellos son el pilar de nuestra Hermandad, sin ellos no estaríamos hoy aquí. Por ello, también desde nuestra Obra Social queremos poner en marcha un grupo de voluntariado que visite y acompañe a las personas mayores y enfermas de la Hermandad».
Los jóvenes también tienen un importante papel en su idea de Hermandad, pues «son la semilla rociera que tiene que ir extendiéndose por todo el mundo» Por ello, se fomentará la participación activa del grupo joven y del grupo chupete en la vida de la Hermandad.
Respecto a la Romería y Camino pretende y se fija como objetivo «distribuir mejor los días de Camino, de forma que aumente el número de peregrinos a pie y que la convivencia en estos días también se vea fortalecida».
Desde el punto de vista patrimonial se seguirá trabajando en el proyecto de la carreta y se iniciarán otros nuevos como «el de la capilla, así como la restauración de los dos Simpecados, la mejora y acondicionamiento de la sede en Córdoba, así como de la casa en la Aldea. Así mismo, se mejorará la comunicación y la gestión desde la Secretaria y la Tesorería para facilitar los trámites y dar mejor servicio a todos los hermanos».





