La definición de magna que nos regala el diccionario de la RAE es: Grande, que supera a lo común, y de cosas que superan a lo común es de lo que voy a opinar, de lo que he vivido este fin de semana en nuestra vecina ciudad de Granada, definirla como nazarí hablando de lo que es esta celebración del XXXV Encuentro Nacional de Cofradías Penitenciales, broche sobradamente extraordinario para un evento tan señalado, de este nivel y categoría.
Pero no quiero opinar de pasos, de imágenes, de cuadrillas, de bandas, que para algo tan significativo ya hay quien opine. Estas son la parte más visible y audible de este tipo de evento, digamos, lo más visible para los cofrades que desde nuestra ciudad se desplazaron en un número considerable para presenciar tan fastuoso acto.
Vi entre los asistentes a varios capataces insignes de nuestra ciudad, a muchos costaleros, vestidores, incluso algunos destacados miembros de nuestra Agrupación de Cofradías, imagino asistiendo al indicado encuentro de penitenciales, y como no, a la magna programada para esta ocasión.
Pero independientemente de la calidad de los misterios y palios exhibidos, de la calidad de la imaginería presentada, y también el alto nivel de las distintas bandas participantes, afinadas, potentes, con repertorios sobradamente extensos y adecuados, quiero señalar y opinar de otra serie de cosas que rodearon a la misma y que he observado que pocos son los que lo comentan o lo señalan, si me refiero a detalles como la perfecta organización, perfecta e invisible, la coordinación perfecta de los distintos cuerpos de seguridad, Policía Local, Nacional, y los servicios de seguridad contratados por la organización.
Quiero señalar la calidad de los asistentes, que, a pesar del fácil acceso a las sillas abonadas, ya que no descubrí si las había de venta en esa misma fecha, como iba diciendo, a pesar de la facilidad, no vi ningún “altercado invasivo” que desafortunadamente he presenciado en otras magnas en ciudades no muy distantes.
Señalar que además de la magna había gran cantidad de hermanos cofrades implicados en otras labores, por ejemplo, los hermanos de la Virgen de la Alhambra, que mantuvieron su casa de hermandad abierta a la visita de los viandantes, y que con paciencia me presentaron y explicaron cada atributo, cada pieza que tienen en su exposición, cada pieza de su guion, y señalar que incluso al interesarse por mi origen, me señalaron el giño que desde el lateral izquierdo, en una de las capillas, hacían a nuestra querida Puente Genil, llevando en ella una representación del Amarrado a la Columna de esta cordobesa población, magno trato el recibido en esta casa de hermandad, magna su paciencia.
Magno fue el trato que nos dieron en cada una de las parroquias, basílicas y templos que a lo largo del viernes y del sábado, visitamos buscando las imágenes que no participan en la magna, por no tener hermandad, o por no disponerlo así sus hermanos o sus juntas de gobierno.
Destacable el horario de recogida, acertadamente razonable, ya que pocas sobrepasaron la medianoche, y las que lo hicieron, fue por poco, con lo que a pesar de ser sábado y por lo tanto el día siguiente festivo, respetaron unos razonables límites horarios.
Destacable también los hermanos que participaron desde los cortejos con sus sagrados titulares, justos en número, perfectamente y rigurosamente vestidos de negro, salvo unas dos, o tres excepciones discordantes, orden y mucho respeto a lo que estaban haciendo.
Estas son las cosas grandes, y que superan a lo común, las que han hecho más magna a la “Magna de Granada”, más grande el encuentro de cofradías penitenciales y creo que deberíamos de tomar nota, para mejorar, y hacer extraordinariamente grandes, más de los común, las que en un futuro se celebren, creo que el listón lo ha dejado Granada a la altura de su ciudad, alto, austeramente serio, organizado, ordenado y todo con una pasmosa levedad que hizo que nunca se notase que todo estaba medido al milímetro, han sido grandes, más allá de los que es común en nuestros días, así que enhorabuena a los que han organizado esta magnífica magna.
Gracias Granada por ir más allá y superar lo que es común, gracias por vuestra magnanimidad.





