Manolo Orozco, capataz del paso de misterio de la Hermandad de la Agonía desde el Martes Santo de 2023, ha anunciado su decisión de no continuar al frente de la cuadrilla costalera. Mediante una emotiva carta dirigida a la Junta de Gobierno de la hermandad, Orozco ha comunicado su renuncia a la reelección, cerrando así una etapa que ha estado marcada por su dedicación, compromiso y entrega hacia las imágenes del Santísimo Cristo de la Agonía y la Virgen de la Salud.
En su misiva, Orozco expresa su agradecimiento a la hermandad, destacando la confianza depositada en él y el apoyo recibido de los miembros de la cofradía. «Por medio de la presente, me dirijo a ustedes con el debido respeto y agradecimiento para comunicar mi decisión de no optar a la reelección como capataz del paso del Santísimo Cristo de la Agonía», son las palabras iniciales de su carta, en las que refleja la humildad y gratitud con la que siempre ha asumido su responsabilidad.
El capataz, conocido por su dedicación y sacrificio, ha querido destacar la colaboración recibida, especialmente del diputado mayor de gobierno y del fiscal del presente año, a quienes agradece el trato y el cariño durante la última estación de penitencia. «Quiero agradecer al diputado mayor de gobierno y a mi fiscal de este año el trato y el cariño demostrado en la estación de penitencia de este año», expresa, resaltando el carácter solidario y fraternal de la experiencia vivida.
A través de su carta, Orozco deja claro que su decisión era fruto de una reflexión profunda y personal, sintiendo que ya había llegado el momento de dejar paso a nuevas personas con la ilusión renovada para continuar con la tradición y el compromiso que siempre ha procurado mantener. «Quiero dejar paso a nuevas personas que puedan asumir este cargo con ilusión renovada», afirma, señalando así su compromiso con el futuro de la hermandad.
No menos emotiva ha sido la carta dirigida a sus costaleros, con quienes compartió tantos momentos inolvidables en las calles de Córdoba. En su despedida, Orozco recuerda sus inicios, cuando formó parte de la primera cuadrilla costalera del paso del Cristo de la Agonía en el barrio de El Naranjo. «La Hermandad de la Agonía me dio la oportunidad, hace ya muchos años, de formar parte de su historia», recuerda, con el corazón lleno de gratitud y emoción.
En su mensaje a los costaleros, Orozco agradece el trabajo y la dedicación de cada uno de ellos, así como el respaldo y cariño incondicional recibidos, especialmente el pasado Martes Santo, día en el que, a pesar de la dureza de la jornada, sintió el apoyo de su cuadrilla y la mirada compasiva del Cristo de la Agonía. «Gracias por la confianza, por el respeto, por vuestro trabajo, por cada chicotá y por cada rezo y dedicatoria a mi madre», subraya, reflejando la profunda vinculación emocional que ha mantenido con su cuadrilla.
En cuanto a los rumores que han circulado recientemente en los círculos cofrades, Orozco desmiente con rotundidad que su retirada como capataz del paso del Cristo de la Agonía implique su alejamiento de otras cuadrillas a las que también está vinculado, como las del Cristo de la Providencia, la Virgen de la Encarnación y Jesús Caído. «No creáis rumores intencionados sobre mi retirada de todos los martillos», afirma, asegurando que continuará desempeñando su labor con el mismo compromiso y entrega en esos otros pasos.
Este gesto de despedida de Manolo Orozco marca el cierre de una etapa, no solo para él, sino también para la hermandad del Santísimo Cristo de la Agonía, que ve cómo se cierra un ciclo de dedicación y fervor. Orozco, que asumió el cargo de capataz titular del paso de misterio del Cristo de la Agonía para el Martes Santo de 2023, pero que lleva toda su vida vinculado a la Cofradía de El Naranjo, ha dejado una huella imborrable en la hermandad. Pero, como él mismo ha dicho: «No es un adiós, porque esta Hermandad y su Cristo seguirán siempre en mi alma».
Su capacidad de liderazgo y su profunda espiritualidad lo han convertido en una figura indispensable para la hermandad, y, aunque deja de ser capataz del paso del Cristo de la Agonía, su influencia perdurará en el recuerdo colectivo de todos aquellos que han tenido el honor de trabajar a su lado. La cofradía ahora mira hacia el futuro, con la esperanza de que la ilusión y el compromiso continúen, pero siempre con el recuerdo de un hombre que entregó su vida cofrade al servicio de la fe y la devoción.





