Entrevista | Rafael Zafra (II): “Con siete años vi la Madrugá de Sevilla. Fuimos mi padre, mi tío y yo. Aquello me impactó”

En esta segunda parte de la entrevista, el que fuera hermano mayor de la Expiración y presidente de la Agrupación de Cofradías muestra su faceta más personal

Seguimos hablando con Rafael Zafra. En esta segunda parte de la entrevista, el que fuera hermano mayor de la Expiración y presidente de la Agrupación de Cofradías repasa su trayectoria, ahonda en sus recuerdos y desgrana a algunas de las personalidades con las que coincidió en unos años que cambiaron la Semana Santa de Córdoba para siempre.

Primer recuerdo

Sobre su primer recuerdo de cofradías, Zafra se remonta a 1949, a La Borriquita cuando salía de la iglesia de la Trinidad. Él salió y desvela que “en mi casa tengo esa túnica”. Y agrega que su tío Paco fue su “maestro. Era un enamorado de la Semana Santa y, sobre todo, de la de Sevilla. Tenía una gran cantidad de documentación, que la conservo”.

Al hilo de lo que revela que “con siete años vi la Madrugá de Sevilla. Fuimos mi padre, mi tío y yo. Aquello me impactó”, porque, “de niño, ya estaba acostumbrado a ver las cofradías de Córdoba en la calle Capitulares, donde empezaba la.carrera oficial, desde casa de mis abuelos. Cuando vi aquella Madrugá me marcó para siempre, y siempre he tenido claro ese modelo”.

En este momento de la charla, Zafra saca a la luz recuerdos como cuando la Hermandad de la Expiración bajaba la Cuesta del Bailío. “He vivido salir en la Expiración salir en fila de a uno por no tener nazarenos”.

Sevilla

Zafra recuerda que, cuando fue presidente de la Agrupación “tuve la suerte de conocer a personalidades como Pepe Sánchez Dubé. Conocí a José Luis Peinado Merchante, a Juan Delgado Alba”, etc. Mientras que por la Virgen de Rosario a figuras del calibre de José Hernández Díaz, el descubridor de Juan de Mesa. También coincidió a Pepe Mena Martagón, “que fue el prioste de coronación de la Macarena”. 

“He vivido salir en la Expiración salir en fila de a uno por no tener nazarenos”.

“¿Por qué la gente quiere tanto en Sevilla a las cofradías?” Esa fue la pregunta que se hizo cuando llegó a la Agrupación y, “de alguna manera, puse en marcha ese criterio de adelantar (el horario de) las cofradías, de los costaleros, que fuera un espectáculo en la calle. En mi pregón del año 88, una de las cosas que pasaron desapercibidas fue (que se cuestionó) de qué nos serviría contratar a los mejores actores para representar una magnífica obra y que, cuando levantáramos el telón, el patio de butacas estuviera vacío. Eso era Córdoba, lo contrario de Sevilla”.

Y añade que “en eso hemos dado pasos, en las calles de Córdoba la gente ve cofradías. Pero, claro, cuando tú llevas a una cofradía a ruedas, con luz artificial -con tres focos y medio-… para que te hagas una idea, tuve que prohibir que los pasos llevaran flores de plástico. Eso aburría a las moscas”. Y matiza que una parte de eso “es lo que criticamos de los costaleros, pero todo tiene que tener una medida”. 

“La Semana Santa de Sevilla se ha convertido en un espectáculo tan masivo, que pienso que hay mucha gente que no le gusta esto, pero viste eso de decir estoy en Sevilla en Semana Santa y creo que son estos los que estorban”, reflexiona.

«De qué nos serviría contratar a los mejores actores para representar una magnífica obra y que, cuando levantáramos el telón, el patio de butacas estuviera vacío. Eso era Córdoba, lo contrario de Sevilla”

Luis Álvarez Duarte

“Ha sido un buen amigo”, comienza señalando sobre el que fuera autor de la Virgen del Rosario. “Llego a Luis Álvarez Duarte por el fraile (Fray Ricardo de Córdoba), porque una tarde -era hermano mayor de la Expiración- estaba entrando en San Pablo y oigo una voz por detrás ‘don Rafael, sabes quién soy’, sí sí” y le preguntó por los planes que tenía la cofradía. “Y le dije, estamos pensando en una Virgen y no quiero que la haga Martínez Cerrillo. Me preguntó que si me sonaba el cachorro, y le dije que claro”, a lo que Fray Ricardo le respondió que si sabía que se había quemado la Virgen del Patrocinio y quién había hecho la nueva. “Le contesté que no sabía quién la había hecho y me dijo que era Luis Álvarez Duarte”.

“Pensé, el Cachorro no va a coger a un cualquiera y me dice es muy amigo mío. Me dije, esta es la mía”. Y recuerda que esa misma tarde, Ricardo le contó que venía de haberse ofrecido al Nazareno “y le habían dado un portazo en la cara”. “La amistad nace porque confío en Ricardo, encargamos la Virgen del Rosario” y el resto de la historia ya la saben. “Creo que ha sido un gran imaginero, que ha podido llegar a más, también”, prosigue y enfatiza que “la primera etapa de Luis la considero de las mejores”. 

“Para mí, Luis era un genio y Ricardo también era un personaje así”, subraya. 

Fray Ricardo

“Era un vitalista total”, recalca Zafra, para recordar que se quejaba mucho de Córdoba y que él le decía que “nadie es profeta en su tierra. Pero él le dio mucho impulso a la Semana Santa de Córdoba”, ya que “lo mismo que me abrió a mí la puerta de Álvarez Duarte, se la abrió a las cofradías con bordadores; los misterios -muchos de ellos- han sido por impulso de él; los palios… Ricardo era un personaje único e irrepetible. Para la Semana Santa de Córdoba ha sido fundamental, ha transmitido mucha vida a muchas hermandades”.

“Para mí, Luis era un genio y Ricardo también era un personaje así”

Rafael Muñoz

“Rafalín Muñoz era uno de los que creía que Córdoba necesitaba un cambio”, expresa sobre el capataz y agrega que, “primero, ha sido muy buena persona, muy agradable en el trato”, para continuar alabando sus conocimientos sobre el mundo del costal, recordando que lo tuvo en la junta de gobierno de la Agrupación y cómo se fraguó en Sevilla la primera cuadrilla de hermanos costaleros de la Expiración, el día en que Muñoz conoció a Salvador dorado, el Penitente.

Quien más le ha impactado

“Mi tío Paco era un cofrade como la copa de un pino. Él no quiso protagonismo, no quiso estar en las juntas de gobierno de la Expiración. Se parecía mucho a mi hermano Enrique, que lleva saliendo desde aquel año 49 hasta hoy, sin dejar de salir ni un año”, remarca. Y desvela que, cuando va a la cofradía, les dice que a quien tienen que darle homenajes es a su hermano.

«Lo que quiero es transmitirle lo que he contado en esta entrevista. No sé si lo conseguiré”

“Una persona que ha influido mucho en mí, por la visión que tiene de las cofradías, es José Luis Peinado Merchante, canónigo emérito de la Catedral de Sevilla, que tenía un concepto del Vaticano II que quiso llevar a las cofradías”, enfatiza.

Su nieto

Finalmente, reconoce que le dice a su nieto que “es un sacapasos (risas)”. Y destaca de él que “es muy trabajador en la cofradía. Lo que quiero es transmitirle lo que he contado en esta entrevista. No sé si lo conseguiré”.