El Vicepresidente se congratula por la aprobación de unos estatutos adaptados al nuevo contexto social de las cofradías cordobesas
Las nuevas normas que regirán a la Agrupación de Cofradías de Córdoba culminan un proceso de revisión largo y progresivo, iniciado hace más de dos décadas, y responden a la necesidad de situar a las hermandades dentro de una sociedad más moderna y cambiante. Así lo expone el vicepresidente de la institución, Manuel Bonilla, responsable directo de la redacción del texto estatutario, quien subraya que el documento aprobado es fruto de una evolución y no de una ruptura.
Bonilla explica que “los estatutos se enmarcan dentro de ese nuevo ámbito social en el que debe estar la Agrupación de Hermandades y Cofradías”, insistiendo en que el objetivo ha sido actualizar el marco normativo para hacerlo coherente con la realidad actual de las corporaciones penitenciales.
Un texto trabajado desde 2023 y consensuado en 2025
El vicepresidente recuerda que el origen del documento se remonta al año 2003, cuando se elaboró un primer borrador que ha servido de base para el texto definitivo. “Se ha culminado una labor hecha desde el año 2023, y en 2025 lo que se ha hecho es mejorarlo”, señala, destacando que el resultado final ha contado con el respaldo mayoritario de las hermandades integradas en la Agrupación.
Según Bonilla, uno de los elementos clave ha sido definir el encaje social de las cofradías y dejar que sean los reglamentos de desarrollo los que concreten determinados aspectos. “Toda norma de este calibre lleva su propio reglamento”, afirma, justificando que algunos parámetros queden abiertos para su posterior concreción.
Cambios en la incorporación de nuevas hermandades
Entre las novedades más relevantes, Bonilla destaca la reformulación del sistema de incorporación de nuevas hermandades. Se recupera el modelo anterior, que permitirá que una corporación, una vez erigida canónicamente, pueda solicitar su ingreso en la Agrupación cumpliendo los requisitos que establezca el reglamento.
“Es un artículo que siempre he defendido”, reconoce, aunque admite que durante la tramitación se optó por volver a la redacción previa para facilitar la aprobación del conjunto de los estatutos.
Procesiones y requisitos mínimos de hermanos
Otro de los puntos abordados ha sido el relativo a la forma de procesionar en Semana Santa, regulado en un capítulo que inicialmente figuraba como disposición transitoria. Bonilla explica que se han introducido modificaciones respecto al borrador de 2023, especialmente en el número mínimo de hermanos exigidos.
“Se establece un mínimo de 100 hermanos para un solo paso”, detalla, añadiendo que en el caso de dos pasos la cifra se fija en 150 hermanos. En este cómputo se elimina a los hermanos de luz, simplificando el criterio.
Antigüedad mínima y hábitos nazarenos
Los estatutos también recogen la exigencia de una trayectoria previa antes de poder incorporarse plenamente a la Agrupación. En concreto, se establece que hayan transcurrido aproximadamente diez años desde su etapa como agrupación parroquial o desde su erección como hermandad.
Bonilla precisa que este requisito “no va a suponer un problema” para las nuevas corporaciones que ya hayan sido erigidas canónicamente. Además, se contempla la regulación del hábito nazareno, con la intención de avanzar hacia cierta unificación, que será concretada posteriormente en el reglamento.
Un procedimiento sancionador con garantías jurídicas
Especial relevancia adquiere la incorporación de un procedimiento sancionador detallado, una cuestión que, según Bonilla, era imprescindible. “No podíamos estar siempre al hilo de posibles sanciones sin un marco jurídico”, afirma, defendiendo que el nuevo sistema es garantista y protege a las hermandades ante cualquier eventual falta.
El texto establece que, incluso en los supuestos de faltas graves o muy graves, la hermandad afectada contará con todas las garantías para evitar cualquier situación de indefensión. La decisión última sobre la imposición de sanciones recaerá directamente en la Asamblea.
Hermanos mayores como instructores y refuerzo de la Asamblea
Como elemento novedoso, se acordó que sean los propios hermanos mayores quienes actúen como instructores de los procedimientos sancionadores. Al mismo tiempo, se regulan de forma expresa las causas de abstención y recusación, para impedir que intervengan personas con interés legítimo en el desarrollo del proceso.
Bonilla subraya que los estatutos también suponen un reforzamiento de las potestades de la Asamblea, que ya existían, pero que ahora quedan mejor definidas. A su juicio, el texto dota a la Agrupación de un instrumento sólido para seguir avanzando.
Un marco abierto a futuras adaptaciones
El vicepresidente concluye señalando que, aunque los estatutos no pueden prever todas las situaciones posibles, sí establecen una base sólida para el futuro. “La casuística no se puede recoger toda en unos estatutos o un reglamento; el día a día irá marcando nuevas necesidades”, afirma, defendiendo que el documento permitirá seguir modernizando la vida cofrade cordobesa conforme vayan surgiendo nuevos retos.





