Manuel Marvizón defiende que los compositores cobren a las bandas derechos de autor: «una cosa muy, muy, muy razonable, no es un asalto a mano armada»

Manuel Marvizón

El compositor Manuel Marvizón, en conversación con Francisco José López para los micrófonos de la radio pública andaluza, explicó los objetivos del primer Encuentro Nacional de Compositores de Música Sacra Profesional, que se celebrará el próximo diecisiete de enero en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla. Según Marvizón, la iniciativa surge ante el auge de la música de Semana Santa y la necesidad de poner al compositor en el lugar que merece, especialmente considerando la proliferación de marchas centenarias como las de López Farfán. “A veces algunos solistas, pero el común de los compositores no ha alcanzado lo que se merecen”, señaló.

Sobre la fundación de la asociación Musaproc, Marvizón detalló que “la asociación se funda sobre la primavera-verano del año dos mil veinticinco. Uno de los primeros objetivos era extenderla a todos los compositores que la conocieran y empezar a que sirviera para algo”. El encuentro, añadió, pretende unificar criterios profesionales de toda España, tanto desde el punto de vista creativo como asociativo, laboral y de derechos de autor. “Nuestra relación con las bandas de cornetas y tambores, nuestra relación con las bandas de música, nuestra relación con las administraciones y sobre todo con las hermandades”, destacó.

El evento cuenta con el aval institucional de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento de Sevilla, además de la colaboración de la Sociedad General de Autores (SGAI). Marvizón apuntó que se desarrollarán mesas redondas dedicadas a los derechos de autor y a la relación laboral de compositores con las agrupaciones musicales. “La pretensión es que las hermandades o las bandas que tocan vuestras marchas sí paguen derechos de autor”, indicó.

En relación con los derechos de autor, Marvizón explicó que “lógicamente, cuando se produce una utilización determinada de un repertorio y se produce algún beneficio por parte de alguien, la ley dice que ese repertorio está protegido y entonces esa utilización genera una serie de derechos”. Subrayó que el objetivo es “una cosa muy, muy, muy razonable, no es un asalto a mano armada. Principalmente no es un tema económico, sino la dignificación del compositor. Se tiene que tener en cuenta al compositor y los repertorios cada vez que se interprete algo. No puedes coger e interpretar cualquier cosa y el compositor ser un convidado de piedra”.

Sobre quién debería abonar los derechos, Marvizón aclaró que “hay diferentes actores y diferentes sectores. Hay un receptor que es la banda que lo interpreta que tiene que pagar y tiene un responsable subsidiario que sería, por ejemplo, la hermandad. Estaríamos hablando de cantidades pequeñas, o sea, trescientos euros, doscientos euros, muy, muy pequeño”. Entre los ponentes de la mesa redonda estará Álvaro Oltra, miembro de la SGAE de Valencia y Murcia, quien explicará experiencias similares en festividades como las fallas o los moros y cristianos.

El compositor también reflexionó sobre la repercusión económica de su música: “Un compositor medio cuando pasan diez, quince o veinte años, ¿cuánto puede recibir de retorno de toda esa producción? Muy poco, sinceramente. Yo tengo una marca y al año a lo mejor recibo cien euros o setenta euros. Se toca en toda España. Sería lógico que fueran por lo menos quinientos”. En comparación con otros tipos de música, la música procesional tiene menos repercusión económica, a pesar de la difusión.

Marvizón explicó que las mesas redondas abordarán problemas adicionales más allá de los derechos de autor, como las diferencias en interpretación entre bandas y agrupaciones. “Cada una tiene su línea y se compone para ella. Muchas veces cuando llega una hermandad y dice, ‘quiero que toquéis esta’, el compositor dice, ‘pues sí o pues no’. Hay reticencias y problemas. Se va a estudiar todo eso y se va a organizar para que no haya fricciones entre compositores, bandas ni hermandades”, precisó.

En cuanto a la producción de conciertos, Marvizón anunció que un mes después del encuentro, los días trece y catorce de febrero, se celebrará la segunda edición de Reza Sevilla, con la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla fusionando música clásica y de bandas de corneta y tambor. “Vamos a tener corneta de la cintura y Macarena tocando con la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla”, indicó, y añadió que se incluirán interpretaciones audiovisuales y la participación de destacados músicos y voces solistas.

Finalmente, Marvizón se refirió a la interpretación de composiciones propias y la protección de su integridad: “Ahora mismo nadie compondría una marcha de ocho minutos y lo convolvía. No lo haría. Respecto a quitarle o ponerle un compás a una marcha que no es mía, no lo haría, salvo que los herederos del compositor me dijeran que les gustaría que lo hiciera”. Concluyó destacando que este encuentro busca “dignificar la personalidad del compositor” y garantizar el respeto a los derechos de autor en la música sacra profesional.