Una candidatura a expensas de oficialidad mediante la correspondiente proclamación por parte de la Junta electoral concebida al efecto.
Culminada la Semana Santa, la presidenta de la Agrupación de Cofradías de Córdoba, Olga Caballero, desveló su firme intención de no concurrir a la reelección como máxima responsable del máximo órgano de representación de las hermandades cordobesas. Una decisión fundamentada en razones de índole personal que pone fin a un mandato con grandes éxitos en el ámbito económico y en lo que la recuperación de la procesión del Corpus Christi se refiere y con algunas sombras como la no aprobación de los Estatutos promovidos por su Junta de Gobierno, el rechazo de la asamblea de hermanos mayores a la entrada de las hermandades de la Quinta Angustia y los Dolores de Alcolea y las recientes polémicas con la asignación del día de salida a la Hermandad de Cañero así como lo ocurrido el pasado Martes Santo.
En esta tesitura la Córdoba cofrade se encuentra en un compás de espera con la incertidumbre de conocer quién cogerá el testigo, convirtiéndose en el nuevo presidente de la Agrupación de Cofradías de la ciudad. Una duda que ha sido oficialmente despejada, toda vez que a las próximas elecciones al cargo, que tendrán lugar en el mes de junio, sólo hay una candidatura en liza, encabezada por Manuel Murillo Estévez -a la derecha en la fotografía que encabeza está noticia-, que ha presentado su candidatura a presidir el máximo órgano de representación de las hermandades cordobesas.
Manuel Murillo es el actual Vocal de Relaciones Institucionales del Organismo Cofrade y Vocal de Cultura y Caridad de la Hermandad del Resucitado, corporación de la que fue Hermano Mayor en el período circunscrito entre 2012 y 2016. Murillo, cuyo nombre ya se barajó hace cuatro años para suceder a Francisco Gómez Sanmiguel hasta que Olga Caballero decidió optar a la presidencia, y que es un hombre sobradamente conocido en el ámbito cofrade cordobés, que además del cargo actual en la Agrupación de Cofradías, ha sido, con anterioridad, Vice Tesorero. Empresario en su vida profesional, lleva toda su vida al servicio de las hermandades, bien de su cofradía de Santa Marina o a través del trabajo desarrollado en la Agrupación de Cofradías.
Acompañan a Murillo un buen número hermanos mayores. Manuel Bonilla, hermano mayor de la Cena, que ejercerá de vicepresidente primero y responsable jurídico, mientras que el vicepresidente segundo será Bonifacio Gómez, hermano del Tránsito. El hermano mayor del Buen Suceso, José Antonio Fernández, ejercerá de secretario, mientras que Antonio Susin, hermano mayor de las Angustias, desarrollará la labor de vicecretario. El tesorero será Luis Luque. Al frente de la localidad de estación de penitencia, Murillo ha situado a Rafael López y la vocal artística será Sarai Herrera, responsable en los últimos mandatos de la elección de los cartelistas de la Semana Santa de Córdoba y del tiempo de gloria. Repiten también en la Junta de Gobierno Olga Caballero, actual presidenta, que será vocal de relaciones con el Cabildo y Manuel Luque, que también repite y ejercerá como vocal de Acción de Caridad, La Vocal de Evangelización será Rosa Quero. Finalmente, Manuel Díaz, virtual hermano mayor de Pasión, se ocupará de las relaciones institucionales mientras que el hermano mayor del Císter, Manuel López, se ocupará del protocolo y la promoción y Antonio Jesús García Montes llevará la comunicación..
A la espera de proclamación, y, en su caso, de desvelar con qué proyecto intentará seducir a los hermanos mayores de las diferentes hermandades cordobesas -conviene recordar que solo los hermanos mayores votan en estas elecciones- lo único claro y meridiano es que su propuesta, más allá de otorgarle su propia sello, deberá asumir el buen trabajo desarrollado por la Junta de Gobierno que concluye ahora su mandato, sobre todo en el ámbito económico y en el artístico, fundamentalmente en lo que se refiere a la elección de cartelistas, y desmarcarse de los errores cometidos, de gestión y de talante, en determinadas áreas. Premisas fundamentales para lograr materializar una candidatura con posibilidad de éxito, que profundice en la estabilidad del organismo frente a peligrosas aventuras que podrían tener consecuencias muy nocivas para la Agrupación de Cofradías, y por extensión para todas las hermandades de Córdoba.





