Manuel Valverde restaurará el paso del Nazareno de Pozoblanco

Este lunes el paso procesional de la hermandad de Jesús Nazareno de la localidad cordobesa de Pozoblanco ha sido trasladado a Córdoba donde será sometido a unos trabajos de reparación necesarios para prevenir un mayor deterioro del normal que ha podido sufrir con el paso de los años. Esos trabajos se realizarán en los talleres de Andrés Valverde, los mismos en los que fue restaurado, reformado y ampliado entre julio de 2002 y enero de 2003. Será su hijo Manuel el encargado de realizar dichas tareas. El propio Manolo Valverde estuvo en Pozoblanco el pasado 23 de septiembre para estudiar el estado del paso aconsejando la reparación de algunos elementos que no estaban en las mejores condiciones y su traslado a Córdoba para llevarla a cabo. Tras escuchar su opinión, la Vocalía de Patrimonio de la corporación la expuso a la Junta de Gobierno en la reunión del 3 de octubre, aprobándose por unanimidad su realización.

El paso sobre el que desfila el Señor se estrenó en la Semana Santa de 1954 y es otra joya salida de manos de artistas pozoalbenses. Sus autores fueron los tallistas locales Francisco López Muñoz y José Pérez Navarrete quienes emplearon madera de pino y abedul. Su importe fue de 65.831’50 pesetas costeado con los donativos de los hermanos y del pueblo en general. Es de destacar que hasta los primeros años de esta centuria el paso se utilizaba en tres desfiles procesionales durante la Semana Mayor, el Martes Santo con la Hermandad, en la “madrugá” del Viernes Santo con la Cofradía de los Sayones y el mismo día en el Santo Entierro, lo que aceleró su deterioro. En los primeros años era portado a hombros pero cuando la hermandad no pudo hacer frente al coste de los porteadores profesionales, en 1965 se acordó adquirir el chasis de un coche de un coche para acoplarlo al paso y desde entonces ha estado saliendo a ruedas hasta que, en 1988, se fundó la cuadrilla de hermanos costaleros de la corporación.

Debido al mal estado en que se encontraba y a su excesivo peso, entre julio de 2002 y enero de 2003 se procedió a su completa restauración y ampliación en casi un metro de largo pasando a tener ocho trabajaderas -antes sólo tenía seis- calzadas por veinticuatro costaleros –anteriormente llevaba dieciocho-, y a la realización de una mesa nueva, reformas que contribuyeron a darle mayor suntuosidad y a aliviar considerablemente el trabajo de los hermanos costaleros. Igualmente, se cambió el acabado exterior pasando del dorado original al color nogal quedando dorados solamente los faroles y policromados los ocho medallones frontales y laterales que representan distintos motivos pasionistas. Estos trabajos se llevaron a cabo en los talleres del prestigioso tallista cordobés Andrés Valverde Luján. 

En 2014 se estrenó una nueva peana, realizada en los talleres cordobeses de Valverde, que mantiene el tallado de los respiraderos del paso y en la que se integran cuatro cartelas policromadas que reproducen el escudo de la hermandad, al Beato Padre Cristóbal, para señalar la vinculación de la corporación con la Congregación Hospitalaria, la Plaza de la Iglesia, para indicar dónde radica la hermandad y la parroquia a la que pertenece, y el Ave María de la Virgen de Luna como signo de devoción a la Patrona de Pozoblanco. Una auténtica joya que en manos del cordobés Manuel Valverde volverá a recuperar todo el esplendor perdido por el acuciante e inexorable paso del tiempo.


Fuente Documental Nazareno de Pozoblanco