Martín Mena ilustra con maestría el cartel y logotipo de 75 aniversario de la Pollinica de Archidona

La Hermandad de la Pollinica del malagueño municipio de Archidona se encuentra de enhorabuena por la celebración del 75 aniversario fundacional de la misma.

Por ello, la corporación encomendaba al contrastado artista Juan Miguel Martín Mena la realización del cartel y el logotipo conmemorativo de tan importante efeméride, habiendo sido presentadas ambas obras, que vienen a dar cuenta una vez más del indudable don del artista, que ha vuelto a demostrar su maestría en el arte de la cartelería.

El logotipo es un diseño de líneas sencillas, monocolor y plano, que se adaptará fácilmente a su funcionalidad. Tanto en el logo como en el cartel, juego con el inconfundible perfil de «Nuestro Padre Jesús en su Entrada Triunfal” al ser una silueta más que característica y reconocible.

EL cartel es una obra realizada en técnica mixta sobre papel encolado a una tabla de 60 x 1 m., para ello se ha usado acuarela, grafito y acrílico. Es una composición triangular que invita a ser recorrida diagonalmente. Jesús es recibido en Jerusalén de forma triunfal, pero sin embargo todo en Él es humildad. Su gesto, la manera de entrar sobre un pollino y su mirada resignada inundan la escena de humildad y sencillez.

Ese Jesús es reflejado la imagen de Nuestro Padre Jesús en su Entrada Triunfal de Archidona. Una bellísima y personalísima imagen que recrea a la perfección la dualidad más misteriosa de este pasaje tan querido por todos. El triunfo y la realeza, frente a la humildad y la resignación.

Mena se ha encontrado con una hermandad muy relacionada con la suya, con grandes amigos de su familia y que desde ahora son suyos también. Una Hermandad que a pesar de estar conmemorando el 75 aniversario de su imagen titular, en palabras del artista, destila por todos sus poros un ambiente joven y vivo.

Es por eso que ha usado un lenguaje mas contemporáneo, más fresco y dinámico y que apoyo en tres elementos fundamentales. Primero, la composición: El perfil de la imagen saliendo desde el lateral derecho de la composición aporta movimiento de avance, ese movimiento que nunca se debe perder en las hermandades. Segundo, el fondo: El fondo pétreo y sobrio, donde se talla la cruz de la ciudad sagrada, nos habla de una devoción afianzada y firme en sus cimientos. Y tercero y último, la paleta de color: los colores vivos utilizados en el nimbo que, coronaba en su origen a la imagen, nos inunda de ese ambiente joven y alegre que mantiene viva a la corporación. Un elemento del pasado visto a través del presente y que refleja una imagen de futuro.