El próximo 18 de septiembre los hermanos de la Agonía están llamados a las urnas para dilucidar quién ha de ser la persona elegida para dirigir la hermandad en el cabildo general de elecciones convocado al efecto. Un proceso al que no concurrirá Francisco Carbonero, actual hermano mayor de la corporación del barrio del Naranjo, que ha estimado oportuno no optar a la reelección.
Dos son los candidatos que optan a suceder a Carbonero al frente de la hermandad del Martes Santo. Se trata de Manuel Cuenca, miembro de la Junta de Gobierno de la Agrupación de Cofradías que preside Olga Caballero, ejerciendo la labor de Vocal de secretaría, y Matías Casillas, miembro del actual equipo de gobierno de la cofradía, de familia del barrio, que pese a su juventud ha pasado por todos los puestos de la nómina de la hermandad: esclavina, nazareno y costalero. Actualmente es costalero del paso de misterio del Señor de la Agonía.
En este contexto, Matías Casillas acaba de hacer públicas las líneas esenciales de su proyecto. Al respecto, el candidato ha explicado que “dado el tipo de entidad a la que pertenecemos, creemos que es importante trabajar tanto el aspecto artístico y patrimonial como el humano y cristiano, detallando «cada uno de ellos con la intención de que cada miembro de esta corporación pueda sentirse identificado, involucrado, así como participe de los mismos”.
En este sentido, Casillas propone reformar la casa hermandad un espacio “vital para el buen desarrollo de las labores que requiere una cofradía». El candidato indica que “debido al paso del tiempo, hay zonas de esta que se han ido deteriorando». Afirma, igualmente que hay «enseres nuevos que la cofradía ha ido incorporando y se encuentran sin un espacio concreto para su buena conservación».
Y subraya que «con la llegada del segundo paso, el lugar de trabajo también se ha visto afectado, quedando reducido», por lo que ha «decidido cambiar la disposición actual de la casa hermandad, creando un espacio para que cada área cuente con el material que considere oportuno, así como un lugar de trabajo acorde para el desarrollo de sus tareas». Una reforma orientada a «darle un aspecto de modernidad, por lo que trabajaremos para que la hermandad sea remodelada y tenga una nueva presencia de cara a los hermanos de la cofradía”.
En otro orden de cosas, Casillas propone la restauración de diversos enseres, “algo primordial dentro del patrimonio de nuestra hermandad” toda vez que “algunos de estos han sufrido algún desperfecto debido al uso, por lo tanto y para mayor comodidad de los hermanos que lo usan, así como por conservación de estos, vamos a realizar un estudio del estado actual de cada uno y restaurar todos aquellos que lo necesiten”.
El palio ocupa un lugar prioritario en el proyecto. El candidato se compromete a continuar “con el desarrollo que ha ido teniendo gracias al trabajo los anteriores mandatos para así, poder seguir incorporando nuevo patrimonio que ayude a la finalización del proyecto inicial”.
Respecto a la relación con el barrio, Casillas subraya que “es vital para nuestra Hermandad fomentar un mayor vínculo entre nuestra corporación y su barrio. Debido a que el patrimonio humano es lo más importante que una entidad cristiana debe tener, aquí presento las siguientes propuestas que queremos realizar”.
Además propone la creación de un “Banco Humano”. Y explica que “dentro del equipo, habrá un miembro que se encargará de crear una lista con aquellas personas pertenecientes o no a la hermandad, que se encuentren actualmente en desempleo y las pondrá en contacto con los diversos grupos del barrio, donde algún particular o empresa, solicite un servicio en un momento determinado». El sentido de esta propuesta -añade- es que la Hermandad sirva de nexo de unión entre la gente del barrio y los hermanos de la cofradia, ayudándose mutuamente”.
Adicionalmente, el candidato considera fundamental “darle a cada grupo social la importancia que merece y nuestros mayores no pueden ser menos. Para ello, se crearán talleres de lectoescritura desarrolladas por profesionales del ámbito para personas que lo necesiten. Por otro lado, junto a la ayuda de una especialista, se realizarán talleres de trabajo de memoria que siendo bien trabajada puede ayudar a muchas personas”.
Finalmente, Casillas se compromete a “fomentar la unión de nuestra Hermandad con la iglesia, asociación de vecinos y las diferentes organizaciones pertenecientes al barrio, de esta forma, aumentará el sentimiento de pertenencia entre los habitantes”. Entre las actividades que propone desarrollar en común se encuentran la “Cáritas parroquial y la limpieza de la Palomera”.





